Mendiolaza fue set internacional

Se filmaron escenas de “No lo grites”

Mendiolaza fue set internacional.
Se filmaron escenas de "No lo grites"

El productor Alejandro Israel destacó el valor de las locaciones serranas y el trabajo de los técnicos cordobeses durante el rodaje de “No lo grites”, una coproducción entre Argentina, Italia y España que aborda una temática poco explorada en el cine: la homofobia en el fútbol profesional.

Durante una entrevista, el productor argentino Alejandro Israel explicó por qué Córdoba fue nuevamente la provincia elegida para filmar y reveló cómo Mendiolaza terminó formando parte del recorrido de una película que busca poner sobre la mesa uno de los grandes tabúes del deporte: la homosexualidad en el fútbol profesional.

Una historia sobre fútbol, identidad y prejuicios

“No lo grites” narra la historia de un representante italiano de futbolistas que llega a Argentina para cerrar el pase de una joven promesa hacia un club europeo. Sin embargo, al arribar descubre que la transferencia ya fue concretada con otra institución y queda sin el objetivo que justificaba su viaje.

Desesperado por regresar con algún jugador, emprende un recorrido hacia un pequeño pueblo del interior en busca de otro talento. Allí conoce a un joven futbolista cuya calidad deportiva parece resolver todos sus problemas. Sin embargo, pronto descubre que el muchacho mantiene una relación amorosa con otro joven del pueblo, una situación que pone en evidencia los prejuicios que aún persisten dentro del fútbol profesional.

“Es un tema muy interesante y muy poco abordado en la ficción”, afirmó Israel. “Hoy sigue siendo de mucha actualidad. Estadísticamente es imposible que no haya futbolistas homosexuales en el mundo profesional, pero ¿cuántos casos conocemos?”.

Para el productor, la película no busca únicamente hablar de deporte sino también de identidad y de los condicionamientos sociales que enfrentan quienes deben elegir entre desarrollar una carrera profesional o vivir libremente su orientación sexual.

“La historia empieza a mostrar ese mundo donde aparece la idea de que ‘esto no se puede saber’. Ahí comienza una reflexión mucho más profunda sobre la identidad”, explicó.

Un proyecto que atravesó la pandemia

Israel contó que conoció el proyecto durante el mercado audiovisual Ventana Sur, poco antes de la pandemia, cuando un productor italiano le presentó la propuesta.

“Ni bien me contó de qué trataba dije: ‘Estoy adentro’. Hay proyectos que te atrapan desde el primer momento”, recordó.

Como ocurre con muchas coproducciones internacionales, el desarrollo llevó varios años debido a la búsqueda de financiamiento en distintos países.

“Conseguir los fondos ya es difícil en un solo país. Imaginate cuando además del INCAA argentino también deben intervenir los organismos de Italia y España. Son procesos muy largos”, explicó.

Una coproducción entre tres países con raíces comunes

La película reúne productores de Argentina, Italia y España, una combinación que, según Israel, resulta natural por los fuertes lazos culturales entre los tres países.

“No casualmente esta es una coproducción con dos países con los que tenemos muchísimo en común. Hay algo entre Argentina, España e Italia que hace que trabajar juntos resulte muy orgánico.”

La dirección está a cargo de Martín Jalfen, radicado en Madrid, y Miguel Usandivaras, que vive en Milán. Ambos conforman desde hace años una dupla reconocida en publicidad, documentales y videoclips, y ahora debutan juntos en el largometraje de ficción.

El guion fue desarrollado por Leandro Custo —conocido por su trabajo en la serie “El amor después del amor” sobre Fito Páez y otras producciones de ficción argentinas— junto a Matías Corbelle. Israel explicó que ambos trabajan junto a los directores bajo la modalidad de una “writing room”, donde las ideas se construyen colectivamente antes de llegar al guion definitivo.

La película cuenta con un elenco encabezado por el actor español Maximiliano Martínez y el italiano Vincenzo Nemolato, acompañados por Carlos Bardem, Sergio Prina, Majo Cabrera y un amplio reparto argentino e internacional.

La producción cuenta además con el respaldo de Ibermedia, el INCAA, el Polo Audiovisual Córdoba y el Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAVIM), entre otros organismos que impulsan la coproducción cinematográfica.

Por qué eligieron filmar en Mendiolaza

Aunque gran parte del rodaje transcurre en Misiones, Córdoba fue una de las principales sedes de filmación. Dentro de la provincia, Mendiolaza aportó escenarios naturales y urbanos que terminarán formando parte del recorrido visual de la película.

Israel no ocultó su vínculo afectivo con la provincia.

“Ya deberían darme el pasaporte de la República Federativa de Córdoba”, bromeó. “Soy porteño, pero amo Córdoba.”

El productor recordó que anteriormente filmó “Pájaro volando”, protagonizada por Diego Capusotto, además de “Norma”, con Mercedes Morán, estrenada recientemente en Netflix.

“Siempre pienso primero en Córdoba cuando empiezo a diseñar la producción de una película.”

En Mendiolaza el equipo utilizó una estación de servicio, distintos caminos y rutas como escenarios para varias secuencias del film.

La elección no fue casual.

“La jefa de locaciones es cordobesa y nos va mostrando distintas opciones durante el scouting. Los directores recorren los lugares y terminan eligiendo lo que mejor funciona para la historia. Así apareció Mendiolaza.”

Además de la ciudad, también se filmó en La Calera, Unquillo y distintos barrios de Córdoba Capital.

Las escenas vinculadas al mundo del fútbol se rodaron principalmente en la cancha de Unión San Vicente, que en la película representa al club del protagonista, mientras que otras secuencias deportivas se realizaron en el estadio de Huracán de barrio La France, donde incluso se recrearon partidos con público e hinchadas.

Una apuesta por el talento cordobés

Uno de los aspectos que Israel destacó con mayor énfasis fue la decisión de conformar el equipo técnico mayoritariamente con profesionales de Córdoba.

“Estoy convencido de que la única manera de desarrollar una industria audiovisual en las provincias es trabajando con técnicos locales.”

Durante el rodaje llegaron a trabajar 38 técnicos simultáneamente.

“Un día agarré la lista y vi que había tres personas de Buenos Aires, tres de Misiones y treinta y dos de Córdoba. Eso habla del enorme nivel profesional que hay en la provincia.”

Según explicó, el cine se aprende principalmente en los rodajes.

“Hay cosas que solamente se aprenden haciendo. Por eso es tan importante generar trabajo local.”

El reconocimiento a la producción cordobesa

Israel también destacó el trabajo de la productora cordobesa Jaque Content, encabezada por Daniel Lambrisca y la productora ejecutiva Emmy Benson, con quienes llevaron adelante la coproducción en la provincia.

“Demostraron un enorme profesionalismo y una capacidad impresionante para resolver problemas. En un rodaje siempre aparecen inconvenientes y necesitás gente que esté a la altura. Trabajar con ellos fue un placer.”

Para el productor, el resultado va más allá de una sola película.

“Cuando encontrás un equipo con el que te entendés con los ojos cerrados, sentís que queda abierta la puerta para volver a trabajar juntos. Y eso vale muchísimo.”

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

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