Posibles derivaciones del conflicto de La Calera

El conflicto desatado entre la Municipalidad de La Calera y la Asociación de Cooperativas Colón Punilla —entidad encargada de la distribución mayorista de agua en la región desde noviembre de 2024— ha encendido las alarmas en todo el corredor de Sierras Chicas. Lo que comenzó como un reclamo por falta de pago individual podría terminar afectando de manera directa el servicio en las otras localidades a las que provee la Asociación, debido a que la situación financiera resiente a todo el sistema de provisión.
Desde noviembre de 2024 la Asociación tiene a su cargo la operación, mantenimiento y explotación del Sistema Mayorista Interconectado de Agua Potable y Saneamiento Cloacal de Sierras Chicas a 12 localidades
Raúl Hoya, presidente de la Asociación Colón Punilla y de la Cooperativa Unquillo-Mendiolaza, advirtió sobre la gravedad de la situación: “con una actitud como la del intendente de la Calera que representa un tercio de los ingresos de la asociación se empieza a complicar incluso de prolongarse en el tiempo esta situación se empieza a comprometer el suministro en todo el corredor de Sierras Chicas”. El impacto financiero es directo, ya que, al no pagar La Calera, la asociación se ve obligada a operar con apenas dos tercios de los recursos necesarios, lo que a mediano plazo imposibilita hacer frente a las deudas y compromisos de mantenimiento.
El agua que llega mediante el Sistema que administra la Asociación a La Calera es distribuido, y cobrado, a los contribuyentes por el municipio. Para la Asociación esa ciudad representa aproximadamente el 30% de su facturación total, contando con entre 15 y 17 mil conexiones para una población de unos 50 mil habitantes.
Los motivos del conflicto y las posiciones de las partes
La disputa se origina por una deuda acumulada desde que la Asociación Colón Punilla asumió la provisión mayorista en noviembre de 2024, que rondaría los $1.200 millones.
Según relata Hoya, el municipio de La Calera, no pagaba el agua desde que la gestión del sistema estaba en manos de la Provincia. Tras hacerse cargo la cooperativa, se firmó un acuerdo de pago luego de seis meses, del cual el municipio “pagó dos o tres cuotas y después no pagaron más hasta el día de hoy”. Actualmente, la asociación reclama la deuda generada desde octubre del año pasado, además de los saldos pendientes de aquel plan de facilidades incumplido, aclarando que solo se reclama lo adeudado bajo su propia gestión.
Por su parte, la Municialidad de La Calera sostiene que existe una deuda equivalente a su favor, originada en sobrefacturaciones que se habrían relizado antes de la concesión a la Asociación y tasas municipales, incluso asegura que la institución se niega a inscribirse y tributar formalmente en la ciudad, donde opera su propia planta de tratamiento.
El desarrollo del conflicto y la mediación del ERSEP
Ante el reclamo de la Asociación de Cooperativas, el municipio de La Calera elevó un planteo al Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSEP) para justificar el no pago, pero el organismo regulador rechazó los recursos presentados por el municipio y avaló los montos facturados por la prestataria.
Ante la persistencia del impago, la Cooperativa aplicó la restricción del 30% del caudal de agua, medida que se extendió desde la medianoche del miércoles hasta las 20:00 del jueves, cuando el ERSEP notificó formalmente de una audiencia preliminar para el día siguiente, como paso previo para la audiencia de mediación que se llevará a cabo el próximo jueves. Esta notificación implicó el levantamiento de la restricción de manera inmediata, por lo que la Asociación normalizó el suministro de agua el mismo jueves por la noche.
En esa audiencia preliminar realizada el viernes, el ERSEP impuso a La Calera la obligación de pagar la factura con vencimiento en julio antes de la próxima reunión, citada para la semana que viene, para que esta pueda llevarse a cabo. En dicha instancia de mediación, se deberá avanzar en la resolución del conflicto de fondo mediante una propuesta de pago.
Por el momento, la restricción del servicio ha sido levantada, pero la medida sigue latente si el municipio incumple con el pago de la factura de julio, aunque se garantizó que no se aplicará ninguna nueva restricción antes del próximo jueves.
