Todas las voces sobre el Ordenamiento de Mendiolaza

Los vecinos tomaron la palabra

Todas las voces sobre el Ordenamiento de Mendiolaza
Los vecinos tomaron la palabra

El debate por el porvenir de la localidad se encendió con la participación activa de la comunidad en la presentación en el Concejo del Plan de Ordenamiento Territorial de Mendiolaza, el. Pese a que el complejo documento de más de 70 páginas fue puesto a disposición de los ciudadanos con apenas 12 horas de anticipación y la convocatoria se fijó para un viernes por la mañana en horario laboral, los vecinos se hicieron presentes en el Concejo Deliberante. Decididos a no ser meros “convidados de piedra”, los residentes hicieron escuchar sus voces con firmeza para manifestar sus observaciones, advertir sobre las falencias metodológicas y exigir un debate serio y profundo sobre el desarrollo sostenible de la ciudad de cara al año 2040

La voz de la comunidad

Durante la audiencia pública, la participación de los ciudadanos dejó en claro que la propuesta del Plan de Ordenamiento Territorial no está exenta de fuertes discrepancias. Los residentes expusieron un conjunto sólido de preocupaciones y demandas que van desde la metodología de debate hasta el impacto ecológico y de infraestructura.

  • Cuestionamientos metodológicos y el reclamo de una participación real: Una de las críticas más reiteradas apuntó al escaso tiempo otorgado para analizar un documento técnico tan complejo de más de 70 páginas, el cual fue entregado con apenas horas de antelación para una sesión programada en un horario laboral complejo. Los vecinos advirtieron que esta dinámica reduce la deliberación a un mero trámite formal y reclamaron que el proceso pase de la “simple asistencia” a una verdadera intervención ciudadana, donde la comunidad pueda decidir activamente si el modelo territorial propuesto es realmente el “deseado” por quienes habitan la ciudad.
  • Contradicciones ambientales y el avance sobre el Bosque Nativo: El bloque de vecinos enfocado en la conservación expuso una severa incongruencia en la planificación: mientras el diagnóstico destaca la urgencia de proteger la cobertura vegetal, el mapa del “modelo deseado” propone desarrollo urbano y apertura de calles sobre zonas rojas y amarillas de alta conservación forestal (específicamente en áreas críticas del norte como Q3 y Croste). Se señaló que, sin un verdadero filtro ecológico, la propuesta corre el riesgo de funcionar como un ordenamiento inmobiliario antes que territorial.
  • Colapso de infraestructura y capacidad de carga: Otra de las posturas unánimes fue la inviabilidad de proyectar un crecimiento demográfico cuando la ciudad arrastra deudas históricas en servicios básicos. Varios vecinos hicieron hincapié en que sin agua, cloacas ni gas natural garantizados para todos, no se puede convalidar una expansión urbana desmedida, exigiendo que se fijen límites estrictos al crecimiento basados en la capacidad real de carga hídrica de la región de Sierras Chicas.
  • La tensión por la identidad y las futuras generaciones: Se manifestó una clara preocupación por la pérdida de la esencia de la “ciudad campo” o paisaje serrano frente al avance de corredores comerciales, gastronómicos o de edificación multifamiliar que afecten la privacidad, la absorción del suelo y los retiros verdes entre viviendas. No obstante, esta mirada conservacionista convivió con la de residentes que señalaron que el crecimiento debe ser lo suficientemente planificado para albergar de manera sostenible a las futuras generaciones locales, evitando que los jóvenes tengan que emigrar por falta de oportunidades de vivienda o de un polo educativo regional.
  • Exigencia de representatividad técnica local: Por último, los habitantes cuestionaron la excesiva dependencia de consultores foráneos para estructurar el plan, argumentando que a los equipos externos se les escapan las problemáticas micro-ambientales y viales del territorio. Como alternativa constructiva, propusieron formalizar la creación de un comité consultor técnico interdisciplinario ad honorem integrado por profesionales y vecinos de Mendiolaza, con el objetivo de pulir el documento y auditar que las modificaciones al código de edificación no se aprueben de manera apresurada

La voz de la ex funcionaria

La presentación del Plan de Ordenamiento Territorial de Mendiolaza ante el Concejo Deliberante sumó una dosis de tensión política con la intervención de Sandra Marchesini, exdirectora de Ambiente de la actual gestión municipal de Adela Arning. Su voz, lejos de alinearse con el discurso oficial, se convirtió en una de las críticas más afiladas y detalladas de la jornada.

  • Una participación “sesgada” y hecha a la medida de los desarrollistas. Marchesini cuestionó con dureza la representatividad y legitimidad de los talleres participativos recientes. Según denunció, la masa crítica de los últimos encuentros estuvo compuesta “mayoritariamente por empresarios, o profesionales que trabajan para los empresarios e inversionistas de la localidad”, lo que terminó por sesgar las líneas de trabajo del documento. Además, acusó al municipio de violar sistemáticamente la Ley Nacional de Acceso a la Información Pública al priorizar las redes sociales en lugar de colgar datos oficiales, como el resultado de esos encuentros, en la web municipal. También señaló que publicar el plan “76 páginas de una tarde a una mañana no lo hace participativo”.
  • El diagnóstico de fondo: “Mendiolaza es una ciudad insustentable”. Para la exfuncionaria, el “modelo deseado” que proyecta el Plan carece de realismo físico y ambiental. Afirmó de manera categórica que la ciudad ha experimentado progreso poblacional pero no desarrollo real, convirtiéndose en un territorio “insustentable al día de hoy y desde hace diez años”.
  • Argumentos técnicos. La crisis del agua: Recordó que Mendiolaza y todo el corredor de Sierras Chicas pertenecen a una zona semiárida donde se sufre “el mayor déficit hídrico de la provincia”, un recurso vital que el crecimiento inmobiliario descontrolado pone aún más en jaque. Déficit de infraestructura básica: Señaló la falta absoluta de servicios integrales, la nula conectividad interna (que obliga a los vecinos a salir del ejido para cruzar de un barrio a otro) y la imposibilidad de caminar de manera segura por las veredas.
  • La denuncia de desmonte en el Camino San José. El punto más álgido de su alocución ocurrió al denunciar que las acciones actuales de la gestión contradicen el discurso de protección forestal que promueve el Plan. Marchesini reveló que, de forma paralela a los debates sobre el cuidado del bosque, el municipio procedió a desmantelar un relicto de bosque nativo en los márgenes del Camino San José para una obra vial. “Una obra donde los pedidos eran de pavimentación, no de ensanchamiento. Donde había cinco informes hechos por mí y sin embargo no los tuvieron en cuenta. Arrasaron con lo que había”, fustigó, lamentando la pérdida de un parche de bosque nativo clave para la biodiversidad local.

La dureza de las acusaciones provocó la respuesta inmediata de la intendenta Adela Arning, quien optó por un contraataque político y administrativo: “Fuiste parte de la gestión dos años y tampoco contamos con la información solicitada de todo el trabajo que hiciste”, le espetó públicamente.

Arning defendió la transparencia de su gobierno argumentando que recibieron una página web “totalmente obsoleta” donde era imposible cargar datos, pero que desde hace dos meses funciona un nuevo portal moderno que transparenta el plan de obras, licitaciones y finanzas, saldando una deuda histórica de la ciudad.

La Voz de la concejal

La concejal Melina Catraro planteó que, si bien el Plan de Ordenamiento Territorial representa una base fundamental para empezar a trabajar, la propuesta actual contiene desajustes preocupantes que amenazan de forma directa el estilo de vida de las familias de Mendiolaza.

Para la concejal, el verdadero peligro radica en que el Plan de Ordenamiento funcione como una carta blanca para modificar de inmediato el código de edificación. Por este motivo, exigió de forma categórica no aprobar ninguna modificación al código de edificación hasta que se haya analizado puntillosa y concienzudamente el Plan de Ordenamiento junto a las comisiones vecinales de cada barrio.

La concejal manifestó su gran preocupación por las modificaciones que el Plan sugiere para el código de edificación, orientadas a permitir alturas mayores, reducción de retiros laterales y un incremento de los metros construidos por lote.

Catraro enfatizó que reducir las distancias entre las viviendas altera la fisonomía de montaña y afecta directamente el comportamiento de la naturaleza: “Eso modifica nuestra vida… cuánto tengo de distancia y por dónde me corre el agua”, advirtió, señalando que la pérdida de absorción verde en las parcelas es un tema crítico de discusión técnica que debe abordarse con lupa.

Finalmente, Catraro expuso las tensiones culturales internas que dificultan la planificación vial. Comentó que durante las mesas de trabajo propuso abrir calles para comunicar de manera directa el Barrio Loma con el centro de la ciudad. Sin embargo, la propuesta chocó con la resistencia de los propios vecinos del sector, quienes prefieren mantener un ingreso único argumentando razones de seguridad y el deseo de mantener la montaña aislada.

Para la concejal, esto demuestra que, a pesar de no pagar expensas o no tener alambrado perimetral, el espíritu de aislamiento (“quiero estar cerrado”) atraviesa tanto a los barrios cerrados como a los abiertos, planteando un enorme desafío de consenso para la conectividad del Plan.

Manos a la obra

Para dar cierre a la jornada, el presidente del Concejo Deliberante, Alejandro Medrano, aclaró que la presentación es solo un primer paso y que el proyecto continuará bajo un riguroso tratamiento en comisión.

En este sentido, Medrano pidió a la comunidad “confiar en el proceso del concejo”, destacando su integración plural y diversa de opiniones, y garantizó que tratarán el plan de manera extensa con la firme intención de ordenar una ciudad que hoy se encuentra en un claro punto de inflexión.

Al mismo tiempo, el funcionario hizo hincapié en la necesidad de entender los límites institucionales del cuerpo parlamentario —recordando que el Concejo no es el poder judicial, ni un órgano técnico, ni posee las competencias de la provincia o de entidades como la APRI en materia regulatoria—.

Por ello, concluyó con un fuerte llamado a la practicidad, instando a convocar a especialistas en normativa, arquitectura y ambiente para que instruyan e ilustren el debate con conocimientos rigurosos, evitando caer en meras opiniones personales para poder, verdaderamente, estar a la altura de lo que Mendiolaza requiere.

La presentación del Plan de Ordenamiento Territorial fue transmitida en directo por Demendiolaza y está disponible en YouTube.

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