Capacitación de FEDECOM sobre e-commerce

La Federación Comercial de Córdoba lanzó en Villa Allende una propuesta de formación orientada a comerciantes locales. El objetivo es brindar herramientas concretas para mejorar la gestión, actualizar conocimientos y desarrollar habilidades clave en áreas como e-commerce, marketing digital, ventas y medios de pago. Walter Campos, referente del sector, destacó la necesidad de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo y sumar herramientas digitales.
La competencia desigual entre comercio físico y online
En ciudades como Mendiolaza, los comercios con atención al público enfrentan un escenario cada vez más complejo. El crecimiento del comercio electrónico modificó los hábitos de consumo y dejó en evidencia una desventaja estructural para quienes sostienen locales a la calle.
Así lo viene planteando desde hace tiempo Walter Campos, titular de Almacén Natural y referente de las agrupaciones comerciales de Mendiolaza y Villa Allende. En distintas intervenciones, Campos remarcó que el desafío no pasa únicamente por resistir el avance del e-commerce, sino por integrarse a esa lógica.
“El comercio tradicional tiene que adaptarse, capacitarse y adquirir herramientas para competir en igualdad de condiciones”, ha señalado en oportunidades anteriores.
Explorando nuevas formas
“Hoy el líder de todo esto es MercadoLibre. No necesitás tener tu propia plataforma”, explicó.
Si bien existen casos de empresas que desarrollan sus propios sitios de venta, se trata de inversiones más complejas y costosas. En cambio, plataformas ya instaladas permiten operar con menor barrera de entrada.
Sin embargo, advirtió que vender online está lejos de ser simplemente “publicar un producto”.
“No es solamente cargar tu producto y venderlo. Hay un montón de lógicas, de parámetros, de qué productos vender, cómo posicionarte”, detalló.
En ese sentido, la capacitación apunta a brindar herramientas para analizar el mercado digital: desde identificar qué vende la competencia hasta comprender métricas y tendencias.
“Vos podés ver quiénes son los exitosos de tu rubro en las plataformas, qué productos venden, y a partir de ahí replicar estrategias”, señaló.
Además, destacó que el curso también aborda aspectos clave como la logística: transporte, distribución y organización de envíos.
Para Campos, el comercio electrónico no solo amplía el alcance, sino que propone una lógica distinta de rentabilidad.
“Meternos en la venta online es la única forma hoy de llegar a un volumen mayor de personas, aún resignando margen”, afirmó.
Según explicó, aunque la rentabilidad por producto puede ser menor que en el mostrador, el modelo se compensa por escala.
“Por más que vendas con una rentabilidad más baja, el costo operativo es mucho menor. Preparás el producto, se despacha y ahí termina”, indicó.
Ese aumento en el volumen tiene un efecto directo en la relación con proveedores: “Si vos vendés más, eso te permite negociar mejores condiciones de compra”.
Entre el mostrador y lo digital
Lejos de plantear una competencia donde uno de los modelos termine imponiéndose, Walter Campos sostuvo que el futuro del comercio será necesariamente mixto.
“Las dos modalidades van a quedar. Ninguna va a superar a la otra. Esto va a ser algo híbrido”, afirmó.
En ese sentido, descartó que el comercio electrónico sea una tendencia pasajera: “Hace años se decía que era una moda, pero no va a pasar. La venta digital no se va a ir”.
Al mismo tiempo, remarcó que los comercios de cercanía seguirán teniendo un rol clave en la vida cotidiana: “Tampoco van a dejar de existir. Vamos a tener que aprender a convivir”.
En ese escenario, el diferencial del comercio tradicional estará en aspectos que no siempre puede ofrecer el canal digital.
“Hay que mejorar mucho la atención al cliente. Eso es fundamental. ¿Qué diferencial vas a tener si entran a un negocio y los atienden mal?”, planteó.
Sin embargo, incluso quienes no decidan vender online deberán mirar de cerca ese mercado.
“Aunque no quieras meterte, no podés dejar de mirarlo y referenciarte en eso”, explicó.
Campos dio un ejemplo concreto de cómo el comercio digital impacta en la competencia diaria: “Hoy un comerciante te dice: ‘No puedo poner una oferta en la vidriera cuando en MercadoLibre lo conseguís más barato y con envío gratis en 24 horas’”.
Capacitación como herramienta clave
En ese contexto, la Federación Comercial de Córdoba lanzó en Villa Allende una propuesta de formación destinada a comerciantes de la región, incluyendo a Mendiolaza.
Se trata de FEDECOM IMPULSA, un programa de capacitación continua que busca fortalecer las capacidades del sector comercial frente a los cambios del mercado.
“No es un curso más de los que uno puede llegar a encontrar, sino que es una capacitación de comerciantes que han tenido éxito ya, y y están trabajando muy bien en plataformas digitales, para comerciantes, para profesionales y para público en general también”, asegura Campos.
La oferta académica se concentra en áreas estratégicas para la transformación digital del comercio, partiendo del nivel más elemental y abordando sucesivamente E-commerce para Pymes; Marketplace y venta multicanal; Experiencia de usuario; y Rentabilidad y logística
El costo total del programa completo es de $630.000 por los cinco niveles. Sin embargo, hay beneficios para comerciantes vinculados a cámaras locales.
“A través del centro comercial de Villa Allende y del centro comercial en formación de Mendiolaza, el costo baja a un poco menos de $480.000 por todo el curso”, detalló Walter Campos.
Además, existe la posibilidad de cursar módulos de manera independiente:
“Si alguien ya tiene conocimientos en algún tema, puede hacer solo uno de los módulos. Cada módulo cuesta $112.000”, explicó.
La duración total del programa completo es de aproximadamente cinco meses.
La convocatoria está abierta a comerciantes de toda la región, y desde el sector destacan la importancia de que los actores locales aprovechen esta oportunidad.
Para referentes como Walter Campos, el acceso a este tipo de herramientas puede marcar la diferencia entre sostener un negocio o quedar relegado frente a nuevas formas de comercialización.
En un contexto donde el consumo se redefine constantemente, la capacitación aparece como un factor clave para que los comercios de cercanía no solo sobrevivan, sino que logren adaptarse y crecer.
La organización comercial en Mendiolaza
Más allá de la capacitación, uno de los puntos más críticos que señaló Walter Campos es la falta de una cámara de comercio consolidada en Mendiolaza, una debilidad que —según advierte— ya está generando consecuencias concretas.
“Hay un montón de cosas que se están perdiendo por no tener una cámara consolidada y lamentablemente no está arrancando”, expresó.
Si bien existen intentos y espacios de articulación, la participación del sector aparece como un obstáculo central. “Tenemos un grupo, hacemos intentos, mandamos mensajes, acercamos invitaciones, pero la participación que en general en todas las localidades es floja, en Mendiolaza es todavía un poquito más floja de lo habitual”, explicó.
En ese sentido, Campos planteó que la consolidación de una organización representativa no puede depender solo de algunos impulsores, sino que debe surgir del conjunto del sector: “También tiene que surgir de los comerciantes”.
Incluso, consideró que muchas veces estos procesos se activan a partir de situaciones críticas: “A veces surgen desde el conflicto, cuando se sienten acorralados y empiezan a mirarse entre pares”.
Otro de los obstáculos para formalizar la organización es la situación de la personería jurídica.
“Eso quedó congelado”, explicó Walter Campos, y agregó que la alternativa más viable sería recuperar personerías existentes.
“Lo más fácil sería retomar las asociaciones que ya estaban precargadas en Mendiolaza, pero la gente que tenía esa personería no está accediendo a brindarla”, indicó.
Para Campos, esa continuidad institucional sería clave para acelerar el proceso de consolidación de una cámara local, que hoy aparece como una necesidad pendiente para el sector comercial de la ciudad.

