Mendiolaza después de la tormenta

Balance municipal, y el testimonio de los vecinos

Mendiolaza después de la tormenta.
Balance municipal, y el testimonio de los vecinos

El intenso temporal, con abundante caída de piedra que azotó ayer a Mendiolaza, dejó un saldo de daños materiales en vehículos y viviendas, anegamientos temporales por acumulación de follaje y seis familias asistidas. Mientras las autoridades municipales destacaron el funcionamiento de los desagües y el despliegue operativo, vecinos de distintos barrios expresaron su preocupación por los destrozos en propiedades privadas y el estado de la infraestructura.

Asistencia social y evaluación de daños

A 24 horas del fenómeno climático, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Mendiolaza, Javier Masuero, brindó un balance detallado sobre las consecuencias del temporal. Según explicó el funcionario, se trató de un “fenómeno de singular magnitud, caracterizado por una abundante caída de piedra con un tamaño considerable”.

En materia de asistencia social, la Municipalidad —en un trabajo conjunto con el Gobierno de la Provincia de Córdoba— relevó y asistió a seis familias del barrio El Perchel en situación de vulnerabilidad. Se trata de familias con las que el área social del municipio ya venía trabajando. “Se les entregó chapas, alimentos no perecederos y colchones porque habían sido afectadas sus viviendas y había entrado agua”. Masuero aclaró que los materiales enviados por la Provincia ingresaron por la noche y fueron distribuidos durante la mañana posterior.

En cuanto a la infraestructura urbana y daños materiales, el funcionario detalló:

  • Vehículos y viviendas: Se registraron numerosos abollones en chapas y parabrisas rotos en automóviles, además de roturas de ventanas y techos de policarbonato en domicilios particulares.
  • Precipitación y deshielo: El registro marcó aproximadamente 37 mm de agua caída en un lapso corto de tiempo, sumado a dos granizadas seguidas alrededor de las 7:00 de la mañana. El impacto del granizo provocó la caída masiva de hojas y ramas que, impulsadas por el agua de deshielo y la escorrentía, generaron obstrucciones puntuales en la red de drenaje.
  • Comportamiento de los desagües: Masuero remarcó que las obras de pavimentación realizadas previamente permitieron una circulación del agua más fluida que en tormentas pasadas, y que el personal del área de Servicios y Defensa Civil intervino rápidamente para liberar los puntos críticos.

“Ahora el problema ya no es que la gente no pueda salir de su casa, sino que debemos estar atentos a que en estas situaciones el agua corra de manera fluida y llegue a los desagües correctamente”. — Javier Masuero, Secretario de Gobierno.

El despliegue en el territorio

Desde las primeras horas del evento meteorológico, los equipos de respuesta rápida recorrieron los diferentes barrios para monitorear el estado de los arroyos, vados y la red vial.

El director de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos, Renato Panetta, indicó que el municipio articuló tareas de emergencia junto a Bomberos Voluntarios y la Policía. “Gracias a Dios no hemos tenido que lamentar nada grave”, confirmó Panetta, precisando que hasta primeras horas de la tardes se habían registrado cerca de 36 mm de lluvia y que el cauce del río se mantuvo dentro de sus márgenes habituales, sin crecidas de magnitud.

Entre las principales intervenciones operativas reportadas por Panetta se destacaron:

  • Corte preventivo de pasos: Los vados España y Las Mercedes debieron ser clausurados al tránsito de manera preventiva.
  • Desobstrucción de canales: Se trabajó intensamente sobre la calle Cádiz en Mendiolaza Golf debido a la acumulación de ramas y follaje arrastrado por el agua, así como en Bulevar Italia y la intersección de las calles Rosales y Calasanz.
  • Obras de nivelación: Maquinaria municipal debió realizar trabajos en la calzada para evitar el ingreso de correntías al domicilio de una vecina.

Por su parte, el referente de Defensa Civil municipal, Cristian Álvarez, confirmó que el temporal dejó secuelas visibles en los servicios y la vegetación urbana. Álvarez reportó la presencia de múltiples cables caídos, así como “autos empantanados que se metieron en los canales de desagüe de la Ruta 53”. Asimismo, constató daños estructurales en inmuebles privados, tales como “tanques de agua dañados, paneles solares rotos, canaletas obstruidas y abundante vegetación en el suelo”.

Tanto Panetta como Álvarez instaron a los vecinos a mantener limpios los desagües domiciliarios y las canaletas para facilitar el escurrimiento y evitar anegamientos en futuras precipitaciones.

“La caída de granizo hizo que gran cantidad de follaje y ramas vayan a parar a desagües y canaletas. Recomendamos a los vecinos mantener la limpieza para favorecer que el agua escurra rápido”. — Renato Panetta, Director de Seguridad Ciudadana y Gestión de Riesgos.

El testimonio de los vecinos

Mendiolaza después de la tormenta.
Relevamiento vecinal

Más allá del reporte oficial de los servicios públicos, el impacto del temporal golpeó de manera severa el patrimonio de muchas familias.

Walter Echenique, vecino de barrio Los Cigarrales, relató la difícil situación que atravesaron los frentistas del sector debido al tamaño del granizo.

“En las casas y entre los vecinos la pedrea fue muy grave: rompió techos, tejas, vidrios y termotanques solares”. En su caso particular, Echenique sufrió la destrucción total de su sistema térmico solar. Al ser consultado sobre la asistencia en su zona, el vecino señaló que “la municipalidad no se acercó” al sector, aunque admitió que los daños principales fueron de índole privada y que la masa de agua no llegó a desbordar el arroyo.

Asimismo, Echenique trasladó una inquietud compartida por la comunidad del barrio respecto a la infraestructura colindante con el emprendimiento privado El Terrón. Específicamente, advirtió sobre la presencia de un paredón de contención construido en tierras más elevadas para sostener canchas deportivas:

“Ese paredón es más alto que las casas que están de este lado del río. No sé qué consecuencia puede tener ante una gran creciente, pero ciertamente mete miedo”. — Walter Echenique, vecino de Los Cigarrales.

En distintos puntos de la ciudad, las calles se anegaron y el agua corrió con fuerza. En B° El Talar, el extremo este fue el más complicado, el agua llenó de bote a bote la calle Los Tilos, ingresando a algunas viviendas. La situación en calles transversales, como Espinillo y Jazmín del Cabo, se agravó por el cierre de la salida del agua en el límite con el barrio cerrado La Cercanía.

Las comisiones vecinales realizaron un relevamiento, basado en el testimonio de vecinos e información de Bomberos, que dio como resultado más de 30 calles afectadas en diferente grado en toda la ciudad.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio