Presentaron ante el Concejo el Ordenamiento Territorial

En lo que fue calificado como un hito histórico para la localidad, el viernes se presentó formalmente ante el Concejo Deliberante el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de Mendiolaza. La sesión especial de comisión tuvo como principales oradores a la intendenta Adela Arning y al reconocido urbanista Álvaro García Resta, quienes expusieron los pilares conceptuales que sustentan este proyecto con con la vista puesta en el año 2040
García Resta: Las ciudades se modifican porque la vida se modifica
Álvaro García Resta, exsecretario de Desarrollo Urbano de Buenos Aires y titular del equipo de innovación urbana que colaboró en la confección del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Mendiolaza, aportó una mirada conceptual profunda durante su presentación ante el Concejo Deliberante. Lejos de proponer fórmulas rígidas, García Resta planteó que el verdadero sentido de la planificación urbana consiste en adaptar la infraestructura y las normas a las cambiantes necesidades de la vida humana.
¿Crecer o engordar? El desafío del desarrollo orgánico
Para García Resta, uno de los errores históricos más comunes en la planificación del país es confundir el aumento de escala con el crecimiento real. “Durante muchos años las ciudades en Argentina han ido engordando, no creciendo”, definió.
Bajo su óptica, mientras que “engordar” es un proceso desordenado de acumulación de volumen, crecer se parece a algo sano y orgánico que acompaña la cultura local, respeta los tiempos de la comunidad y se amolda a su forma de vivir. Lograr este crecimiento sano implica el doble desafío de “pensar al mismo tiempo que hacer”, una urgencia en Argentina que obliga a las administraciones a resolver el presente sin descuidar la planificación del futuro.
Invertir el proceso para evitar planes “Frankenstein”
El especialista destacó como un “caso singular” la metodología participativa implementada en Mendiolaza, la cual invirtió el orden tradicional de la política pública. En lugar de redactar un proyecto de ley a puertas cerradas para luego someterlo a discusión, el proceso se inició desde las conversaciones y los talleres vecinales.
Según García Resta, esta inversión es crucial para que el plan final represente fielmente los deseos de la comunidad y no se convierta en un “Frankenstein” urbano; es decir, un proyecto inconexo que toma forma únicamente a base de los pedazos que cada sector le quita o le agrega de manera arbitraria. Los acuerdos colectivos son difíciles en épocas de fragmentación social, pero el urbanista enfatizó que una política pública solo es sostenible a largo plazo si nace del consenso.
Del límite al incentivo: El nuevo rol de las normas
Una de las conceptualizaciones más innovadoras de García Resta radica en el cambio de paradigma de las normativas de edificación. Explicó que los códigos urbanísticos tradicionales nacieron históricamente para poner límites y restricciones a lo que la gente puede hacer.
Sin embargo, en la era contemporánea no es suficiente con prohibir; el verdadero desafío de la normativa moderna es pasar de un sistema de límites a un sistema de incentivos. Las leyes de la ciudad deben estimular activamente aquellas dinámicas positivas que hoy no ocurren de forma espontánea, adaptándose a la matriz productiva y tecnológica de nuestra época, donde las personas interactúan y habitan el espacio público de maneras muy distintas a las de hace unas décadas. Las normas no deben ser textos estáticos y sagrados, sino herramientas dinámicas que acompañen el ritmo veloz con el que cambia la sociedad.
El sujeto sobre el objeto y la tensión de la identidad
García Resta recordó a los presentes que la arquitectura y la ingeniería son disciplinas de soporte, ya que las ciudades se modifican esencialmente porque la vida de la gente se modifica. Su postulado fundamental es claro: “Tiene sentido el objeto gracias al sujeto y no al revés”.
Al abordar la tensión natural entre la conservación de la identidad de “ciudad verde” de Mendiolaza y las presiones del desarrollo, advirtió que la solución no radica en elegir un extremo sobre el otro, sino en la interrelación de ambos factores. Por ejemplo, si una comunidad busca retener a sus jóvenes y evitar que se muden a otras localidades, la normativa debe ser lo suficientemente flexible para admitir nuevas tipologías de vivienda (como departamentos de baja altura o vivienda colectiva) que complementen el modelo residencial tradicional de grandes parcelas. La planificación moderna debe ser capaz de gestionar esa convivencia para dar oportunidades a todas las generaciones
Arning : No planificamos una gestión, planificamos una ciudad
La intendenta de Mendiolaza lideró la presentación del Plan de Ordenamiento Territorial con un discurso enfocado en el desarrollo sostenible, el derecho al crecimiento ordenado y la necesidad de que los vecinos asuman su cuota de responsabilidad ciudadana.
Gobernar la urgencia sin perder de vista el futuro
Para la intendenta, el Plan representa un “hito histórico” y una decisión política tomada desde el primer día de su gestión. Arning argumentó que la tarea de gobernar no consiste únicamente en resolver los baches o los problemas diarios de la ciudad, sino que implica la obligación de construir una visión colectiva para los próximos 15 o 20 años.
“Muchos de los problemas que estamos teniendo hoy como sociedad justamente son por la falta de planificación”, advirtió. Frente a quienes demandan soluciones inmediatas a las calles rotas o la falta de infraestructura, la mandataria aclaró que estos problemas urgentes se están atendiendo con el mayor plan de obras viales y de gas de la historia de la ciudad, pero que estas obras deben encuadrarse dentro de un plan mayor que evite nuevos colapsos.
Superar el “individualismo urbano” y aceptar nuevas formas de vida
Uno de los planteos más categóricos de Arning fue el llamado a la empatía y a la coherencia vecinal. Cuestionó la tendencia de defender únicamente el “metro cuadrado” propio e impedir que otros se desarrollen bajo los mismos derechos de quienes llegaron primero. Puso como ejemplo el barrio El Talar, que hoy es el de mayor crecimiento a pesar de que inicialmente no contaba con agua ni alumbrado público.
Asimismo, defendió la necesidad de flexibilizar la normativa para dar cabida a nuevas tipologías de vivienda (como la vivienda colectiva o departamentos de baja altura), adaptándose a las necesidades de las distintas etapas de la vida. “Hoy la gente tampoco tiene el tiempo ni las ganas de mantener lotes muy grandes”, explicó, señalando que tanto los jóvenes que estudian como los adultos mayores necesitan opciones habitacionales más compactas y con servicios comunes, sin que ello signifique destruir el perfil de la ciudad.
Normas claras frente al desorden: “Reglas de convivencia”
Arning argumentó que el Plan busca establecer reglas de juego claras para que Mendiolaza deje de ser una simple “ciudad dormitorio” y pase a ser una centralidad integrada que genere empleo local y desarrollo económico. Sostuvo que el crecimiento inmobiliario es bienvenido siempre y cuando se ordene bajo la nueva legislación.
La intendenta defendió además que la construcción de la ciudad no depende solo del municipio, sino de un compromiso ciudadano mutuo. Remarcó que los vecinos también deben asumir sus obligaciones cotidianas, como respetar las normas de edificación (presentar planos), mantener las veredas, podar y cumplir con los horarios de recolección.
Respuestas al ambientalismo y al debate sobre los técnicos “foráneos”
Ante las duras objeciones del vecino Sferco sobre el supuesto avance urbano sobre zonas rojas de bosque nativo en los sectores Q3 y Croste, Arning llevó tranquilidad asegurando que el municipio respetará estrictamente las leyes y análisis ambientales provinciales. Destacó además que proyectos como el gran loteo Chañar Bonito ya contemplan la preservación de bosque nativo más grande de Mendiolaza.
Por otro lado, la intendenta minimizó los cuestionamientos hacia la procedencia del equipo técnico que coordinó Álvaro García Resta (oriundo de Buenos Aires). “Saquémonos el título de dónde venimos; esto tiene que ver con estudiar y diagnosticar la ciudad de Mendiolaza”, enfatizó, recordando que la gran mayoría de la población actual de la ciudad es inmigrante y que lo valioso es el compromiso con la transformación del territorio.
Un llamado al debate constructivo
Finalmente, Arning insistió en que el Plan de Ordenamiento presentado es un documento dinámico, un “punto de partida” y no un texto cerrado que se sancionará de un día para el otro. No obstante, pidió canalizar las disidencias a través de propuestas técnicas concretas y no de ataques políticos o reclamos repetitivos. “Necesitamos apoyo, necesito aporte, necesito una mirada constructiva”, concluyó.
