Explicación del Ejecutivo sobre el destino de los fondos

En diciembre de 2010, la gestión de la obra de gas en Mendiolaza vivió uno de sus capítulos más trascendentales. Ante el reclamo de un grupo de vecinos que exigían transparencia, el entonces intendente Daniel Salibi presentó al Concejo Deliberante un informe en el que detalló el estado de las cuentas, las gestiones ante Ecogas y los motivos técnicos que retrasaban la llegada del gas natural a los barrios que aún no contaban con el servicio.
Aquel documento oficial, fechado el 10 de diciembre de 2010, respondió formalmente a un pedido de informes presentado semanas antes por los ciudadanos y dejó asentada la postura histórica del municipio sobre la aplicación de la Ordenanza 389/04.
El plan de gasificación integral y los plazos de ejecución en 2010
De acuerdo con lo expresado por el Ejecutivo municipal en aquel momento, el proyecto de gasificación para la localidad había sido aprobado por el ENARGAS mediante la Resolución Nº 608 del 16 de julio de 2005. La planificación contemplaba el suministro a todos los sectores de la ciudad, incluyendo el country 4 Hojas y el barrio El Talar.
Sin embargo, la concreción de los trabajos se realizaba de manera fraccionada. Según explicó el intendente Salibi en el informe de 2010:
“Dicho proyecto se confeccionó para ser ejecutado en etapas de obra, dependiendo su plazo de los recursos con que se cuente en función del aporte de los vecinos beneficiados por las mismas.”
Para ese año, los sectores que no poseían el servicio se encontraban contemplados en una serie de anteproyectos (designados como DC 0623/13/14/15/16) para los cuales se seguían tramitando las autorizaciones correspondientes ante la distribuidora de gas.
¿Por qué se demoraban las obras en los barrios sin gas natural?
Una de las principales inquietudes de los vecinos en 2010 radicaba en la demora de la ejecución de los trabajos en los barrios que aún no tenían gas, a pesar de que el municipio ya había realizado el cobro de las tarifas bajo el marco de la Ordenanza 389/04.
Al respecto, el municipio aclaró que la dilación no se debía a una falta de voluntad local, sino a negociaciones en curso con la administración provincial para evitar que los costos se trasladaran a los frentistas. El intendente señaló en su respuesta:
“La demora en la iniciación de las correspondientes etapas de obras para los diferentes barrios (…) se debe exclusivamente a las gestiones que esta Municipalidad lleva a cabo con el Gobierno provincial tendientes a que este realice por su cuenta y cargo las obras de refuerzo al sistema de gas (fuera de la localidad) solicitados por la Distribuidora de Gas del Centro (…) y que tienen como única finalidad acotar los costos de obra a los futuros vecinos beneficiados.”
Números bajo la lupa: ingresos por barrio y la propuesta de una comisión vecinal
El informe de 2010 incluyó un desglose de los montos percibidos hasta esa fecha en concepto de pago por la obra de gas natural, aclarando que el hecho de haber abonado no implicaba que el vecino ya contara con el servicio activo. En total, la recaudación ascendía a $1.723.816,30, distribuidos de la siguiente manera:
- Country 4 Hojas: $620.030,16 (431 contribuyentes en concepto de Derecho de Conexión)
- Country Q2: $529.550,69 (430 contribuyentes en concepto de Derecho de Conexión)
- Valle del Sol – Perchel: $132.161,19 (102 contribuyentes)
- Residencial Centro: $131.354,21 (92 contribuyentes)
- El Talar: $90.737,90 (77 contribuyentes)
- Los Cigarrales: $87.979,19 (74 contribuyentes)
- Mza. Golf: $85.087,64 (61 contribuyentes)
- Lomas de Mendiolaza: $46.916,03 (14 contribuyentes)
“No se detalla el listado individual de los vecinos que abonaron la obra considerándose que dicha información puede afectar la intimidad de los vecinos”.
Por el lado de los egresos, el municipio informó que el gasto total aproximado ascendía a $2.167.126,40, habiéndose afrontado la diferencia con recursos de rentas generales.
Debido a la complejidad de las partidas presupuestarias entre los años 2004 y 2010, donde se imputaron ingresos de convenios de contraprestación de servicios que no correspondían al pago directo del frentista, el Ejecutivo propuso una alternativa para transparentar las cuentas:
“…proponemos conformen una comisión integrada por tres vecinos de los firmantes a los fines de brindar un pormenorizado detalle de los mismos.”
Criterios de cobro y la exclusión del Gasoducto de Sierras Chicas
Ante la consulta de por qué se cobraba la obra en base a la superficie total del terreno y no por metro lineal de frente, el municipio defendió la aplicación de la Ordenanza 389/04 argumentando razones de equidad y solidaridad, asimilando el criterio al de la tasa a la propiedad. Asimismo, recordaron que dicha ordenanza superó en su momento el periodo de registro de oposición con una adhesión superior al 97%.
Finalmente, al ser consultado sobre los motivos por los cuales Mendiolaza no solicitó en su momento ser incluida dentro del Gasoducto de Sierras Chicas, el intendente Salibi argumentó razones temporales:
“Al momento de comenzar con las gestiones para la gasificación de la Localidad, en el año 2003, se desconocían los alcances de la citada obra como así también los plazos, traza, etc.”
El rol de los barrios privados y el financiamiento de la red general
En el informe de 2010, el municipio rechazó de forma tajante haber priorizado la ejecución de los trabajos en los barrios cerrados por sobre el resto de la localidad.
Según explicó el intendente Salibi, la habilitación del servicio en estos sectores se debió a que los countries ya contaban con sus redes de distribución interna construidas por sus propias administraciones, limitándose a solicitar la conexión al sistema general bajo las pautas de los artículos 15 y 16 de la Ordenanza 389/04.
Lejos de perjudicar al resto de la comunidad, el Ejecutivo argumentó que la incorporación de estos complejos habitacionales fue clave para el desarrollo del proyecto general: el pago por derecho de conexión de la totalidad de los lotes que componen los barrios cerrados (enmarcado en el artículo 21 de la mencionada ordenanza) sirvió para financiar gran parte de las obras de infraestructura que el municipio se encontraba ejecutando en ese período.
