Sabores de pueblos originarios

Este sábado 20 de junio, de 12:30 a 16:00, el espacio Huerta en Flor, en barrio El Talar de Mendiolaza, será escenario de “Sabores ancestrales que reconectan”, una propuesta de cocina y divulgación que invita a repensar la alimentación desde una mirada histórica, científica y cultural.
La actividad estará coordinada por Marta Lagrottería, bióloga, divulgadora en nutrición y coordinadora de Essentia Group, un colectivo conformado junto a alumnas de sus talleres, que impulsa experiencias vinculadas a la alimentación consciente y la investigación de saberes ancestrales.
Una investigación entre la ciencia, la arqueología y la nutrición
La propuesta surge de un proceso de investigación académica desarrollado por Lagrottería en el marco de un posgrado en comunicación pública de la ciencia en la Universidad Nacional de Córdoba. Allí, a partir del trabajo con especialistas en arqueología, comenzó a estudiar los sistemas alimentarios de culturas originarias de América del Sur.
En ese recorrido, la investigadora se enfocó especialmente en la cultura Aguada, presente en el actual noroeste argentino, y en los pueblos comechingones, propios del territorio cordobés. A partir de estudios científicos, análisis de restos y bibliografía especializada, reconstruyó posibles patrones de alimentación basados en grasas, vegetales y técnicas de conservación.
Según explicó, el objetivo es comparar y poner en diálogo estos sistemas alimentarios con los de otras culturas originarias, reconstruyendo prácticas culinarias a partir de evidencia histórica y arqueológica.
lngredientes del monte y saberes del territorio
Uno de los ejes centrales de la propuesta es el uso de ingredientes considerados ancestrales o silvestres, como variedades de quinoa, porotos de múltiples colores, hierbas del monte y vegetales recolectados.
“Estos alimentos formaban parte de sistemas alimentarios muy diversos y estacionales, donde la lógica no era industrial sino territorial”, explicó la coordinadora del taller, Marta Lagrottería, al destacar que la alimentación se organizaba en función del entorno natural.
En ese sentido, señaló que “cada territorio aportaba lo suyo y la mesa era un reflejo directo de lo que ofrecía la naturaleza en cada época del año”.
Dentro de la experiencia también se aborda el charqui como método ancestral de conservación de proteínas, utilizado por pueblos originarios a través del secado, salado y deshidratación de la carne.
“Las técnicas de conservación no eran improvisadas, sino que implicaban un conocimiento muy preciso del clima, la humedad, las estaciones e incluso de los ciclos naturales”, explicó Lagrottería.
Según detalló, estos saberes “formaban parte de una tecnología alimentaria sofisticada que permitía conservar los alimentos sin perder valor nutricional”.
Más allá de lo culinario, la propuesta busca recuperar una dimensión cultural y simbólica de la alimentación. En ese sentido, se plantea que los pueblos originarios no separaban la comida de la vida cotidiana, los rituales y la organización comunitaria.
“Para estas culturas, comer no era un acto aislado, sino parte de una forma de vida integrada con la naturaleza y la comunidad”, sostuvo la investigadora.
En esa línea, agregó que la experiencia también busca “recuperar la diversidad de colores, sabores y texturas que hoy muchas veces se han perdido en la alimentación industrializada”.
Cocina en vivo: cuatro platos con raíz ancestral
El taller propone una experiencia gastronómica de cuatro pasos que reconstruyen saberes alimentarios originarios:
- Un caldo inspirado en la alimentación de los chasquis andinos, elaborado con grasa, ají e hidratos, concebido como alimento energético de alta densidad.
- Un plato de base Aguada, con quinoa y vegetales recolectados del monte.
- Un plato ceremonial comechingón, que incorpora técnicas tradicionales y producs del territorio.
- Un postre final acompañado de infusiones de hierbas y bebidas tradicionales.
La actividad incluye además una charla introductoria sobre el ceremonial previo al Inti Raymi 2026.
Degustación, aprendizaje y cupos limitados
El encuentro se desarrollará en modalidad presencial en Huerta en Flor, ubicado en Las Abelias 387, El Talar, Mendiolaza. La propuesta incluye dos guisos ceremoniales, agua de hierbas, postre de cierre y degustaciones.
Será el sábado 20 de junio de 12:30 a 16:00 horas, con una charla introductoria desde las 12:30. Los cupos son limitados a 20 personas. La inversión es de $50.000, con posibilidad de consultar promociones.
Las inscripciones se realizan por WhatsApp al 351 731 5295.

