Siempremonte intervino una plaza de Valle del Sol

El proyecto Siempremonte comenzó a mostrar sus primeros resultados en Mendiolaza con trabajos de control de siempreverdes, una de las especies exóticas invasoras que más afectan al monte nativo en las Sierras Chicas.
La iniciativa, impulsada por investigadores y organizaciones locales, busca combinar restauración ecológica, investigación científica y aprovechamiento productivo de la madera extraída. En la ciudad, los primeros trabajos se desarrollaron en la plaza José Luis Cabezas, en barrio Valle del Sol, donde ya se retiraron ejemplares invasores y se prepara la etapa de reforestación con especies nativas.
Un proyecto científico que trabaja con los municipios
El proyecto se desarrolla mediante convenios con municipios de la región. Según explicó Valeria Fenoglio, investigadora de CONICET en CIECS-CONICET-UNC, cofundadora de Siempremonte y vecina de Mendiolaza, el equipo trabaja actualmente en paralelo con Unquillo y Mendiolaza, en articulación con las áreas de Ambiente de cada localidad.
“En este momento estamos trabajando con dos localidades a la par, con Unquillo —donde nace el proyecto— y ahora también con Mendiolaza. Lo hacemos a través de convenios que nos permiten trabajar con las direcciones de Ambiente para monitorear y relevar cuál es el grado de invasión que tenemos”, explicó.
A partir de ese relevamiento se seleccionan los sitios donde intervenir, priorizando espacios públicos con presencia importante de la especie invasora.
Intervención en la plaza José Luis Cabezas

En Mendiolaza, el trabajo comenzó el año pasado con una intervención en la plaza José Luis Cabezas, ubicada en barrio Valle del Sol.
En ese lugar se detectó un alto grado de invasión de siempreverdes, lo que motivó su selección como primer punto de trabajo.
“Actualmente estamos trabajando en la plaza José Luis Cabezas, donde detectamos un avance importante de siempreverdes y comenzamos con la extracción siguiendo un protocolo para iniciar la restauración ecológica del sitio”, señaló Fenoglio.
Hasta el momento, el equipo retiró 20 ejemplares de gran tamaño, que luego fueron trasladados para su procesamiento.
Recuperar el bosque nativo
Durante el relevamiento realizado en la plaza, el equipo identificó también la presencia de un pequeño bosque de blanquillo, una especie nativa del monte serrano.
La extracción de los árboles invasores permitió mejorar las condiciones de ese sector.
“Descubrimos un bosquecito de blanquillo, que es una especie nativa. Al sacar los siempreverdes se le dio luz a ese espacio para que ese bosque pueda regenerarse”, explicó Fenoglio.
La próxima etapa del proyecto será la reforestación con especies nativas, una actividad que se realizará junto al municipio y con participación de vecinos.
Reforestación con especies autóctonas
La restauración del espacio incluirá la plantación de chañares, algarrobos y otras especies nativas, elegidas en conjunto con especialistas del área ambiental municipal.
“Vamos a poner chañares cerca de la calle para generar una barrera vegetal, además de algarrobos y otras especies nativas”, adelantó la investigadora.
La plantación está prevista para fines de marzo o principios de abril y se complementará con canteros y vegetación herbácea para reforzar la recuperación ecológica del espacio.
Uno de los objetivos del proyecto es involucrar a la comunidad en el cuidado del monte nativo.
Por eso, durante las intervenciones se colocan carteles informativos y se realizan actividades de difusión para explicar el problema ambiental que genera la especie invasora.
“Lo primero que hacemos es colocar un cartel para contar que estamos recuperando el bosque nativo. Después se conversa con los vecinos que se acercan y se explica qué estamos haciendo”, indicó Fenoglio.
En la etapa de reforestación se prevé realizar jornadas participativas, donde los vecinos podrán colaborar en la plantación y el cuidado de los nuevos árboles.
Por qué el siempreverde es una especie problemática
El siempreverde es considerado una de las especies exóticas invasoras más extendidas del mundo.
Originaria de China, fue introducida en Argentina a fines del siglo XIX y desde entonces se expandió en distintas regiones del país.
Según explicó Fenoglio, su presencia genera múltiples impactos en el ecosistema serrano.
“Al estar verde todo el año capta gran parte de la lluvia y no deja penetrar los rayos solares a las especies nativas que están debajo. Eso altera la flora, la fauna y también el suelo”, explicó.
Además, sus raíces superficiales modifican la dinámica del agua en el suelo, lo que afecta la microbiota y el equilibrio del ecosistema.
De especie invasora a recurso productivo
Uno de los aspectos más innovadores de Siempremonte es que los árboles extraídos no se descartan, sino que se incorporan a circuitos productivos locales.
Los troncos retirados se trasladan a la planta de transferencia de residuos urbanos de Unquillo, donde se realiza el proceso de secado y preparación de la madera.
“El destino final de esos árboles es acopiarlos y encontrarles un uso, ya sea para construir viviendas o para que carpinteros y artesanos desarrollen productos con esta madera”, explicó Fenoglio.
El proceso de secado demora aproximadamente tres o cuatro meses, tras lo cual la madera puede utilizarse para fabricar tablas, muebles, piezas artesanales o elementos constructivos.
Un modelo que combina ambiente y producción
El proyecto Siempremonte propone un enfoque integral que busca resolver un problema ambiental y al mismo tiempo generar oportunidades productivas.
La iniciativa combina el trabajo de investigadores, municipios y productores locales para avanzar en un modelo de restauración ecológica con economía circular.
“Creemos que la problemática de las especies invasoras debe abordarse de manera interdisciplinaria. No se trata solo de talar, sino de encontrarle un uso a esa madera e incorporarla a circuitos productivos”, sostuvo Fenoglio.
Con las primeras intervenciones en Mendiolaza, el proyecto comienza a consolidar una experiencia que apunta a recuperar el monte nativo en las Sierras Chicas y generar nuevas alternativas de producción sustentable.
Es posible comunicarse con Siempremonte a traves de su cuenta e Instagram proyectosiempremonte22
El convenio en Mendiolaza
El convenio suscrito por Valeria Fenoglio, en nombre de Siempremonte, con el municipio a fines de 2024 preveía que los profesionales intervinientes, investigadores de CONICET y no perciben honorarios del municipio, pero sí habría un monto destinado a gastos del proyecto.
La suma acordada era de $ 400.000 por cuatrimestre, y estaría destinada a cubrir costos como adquisición y mantenimiento de equipos, consumibles y repuestos de equipos, elementos de protección personal, seguros contra terceros y de caución, gastos de extracción, movilidad, acopio y procesado de los ejemplares , viáticos y combustible que insuman las tareas en campo; diseño, maquetación e impresión de material cartográfico o para difusión. Siempremonte debía presentar con antelación un estimado de gastos y posteriormente entregar los comprobantes correspondientes.
El municipio también pondría a disposición el uso de un camión con chofer.
El convenio tiene vigencia por un año, con posibilidad de duplicar el plazo.
