El municipio retoma la responsabilidad de la campaña

Tras casi tres años sin campaña, el municipio pondrá en marcha la vacunación gratuita de perros y gatos. El servicio ya no se prestará a través de las veterinarias locales, sino que funcionará en el nuevo espacio del Área de Bienestar Animal. Las dosis ya fueron asignadas por la Provincia y habrá turnos online para evitar esperas.
Vacunatorio propio y con turnos
Después de casi tres años sin campañas de vacunación antirrábica, la Municipalidad de Mendiolaza confirmó que volverá a aplicar la vacuna gratuita para perros y gatos.
La novedad es que el operativo no será una jornada aislada, sino que funcionará dos veces, dos veces por semana, en el edificio municipal. El secretario de Coordinación, Javier Masuero, explicó que la ciudad ya cuenta con un lote de dosis asignadas y que se ultiman los detalles para iniciar la atención.
“Tenemos la confirmación de un lote de dosis asignadas a Mendiolaza y ese era el limitante que teníamos. Ya avanzamos en la contratación del profesional veterinario a cargo, así que la semana que viene vamos a estar anunciando la fecha de inicio”, detalló.
El vacunatorio funcionará en el nuevo espacio del Área de Bienestar Animal, reacondicionado para este fin. Se atenderá dos días por semana, uno entre lunes y viernes y otro los sábados, para facilitar el acceso a toda la comunidad. Además, se implementará un turnero digital que permitirá a los vecinos reservar turno desde su casa y así evitar esperas o aglomeraciones.
El operativo continuará mientras haya dosis disponibles, cuya cantidad depende de la asignación provincial. “El programa de vacunación es hasta que se agote la cantidad de dosis asignadas, normalmente estas vacunas tienen un tiempo de validez inclusive más allá de su vencimiento”, explicó.
Los días de atención y el enlace al turnero digital serán publicados en los próximos días en los canales oficiales del municipio.
Tres años sin campaña: qué cambió
Desde 2021 no se realizaba en Mendiolaza la campaña antirrábica gratuita.
Según explicó Masuero, el motivo fue un cambio en el protocolo provincial para la entrega de vacunas. “Lo que ha cambiado es un proceso, un protocolo para poder obtener las dosis, donde había que cumplir una serie de requisitos”, señaló.
Uno de esos requisitos es que el pedido de vacunas sólo puede realizarlo un médico veterinario que represente oficialmente al municipio. “Antes no era necesario que lo hiciera un profesional veterinario, ahora sí. Además, hay que garantizar la cadena de frío y cumplir una serie de pasos administrativos”, aclaró.
La demora en retomar la vacunación, agregó, se debió a que el municipio tuvo que adaptarse a ese nuevo procedimiento, contratar a un veterinario responsable y cumplir con las condiciones exigidas por la Provincia. “Se trabajó fuertemente en eso para poder lograr que antes de que finalice este año podamos cumplir con el programa de vacunación antirrábica”, remarcó.
Del sistema con veterinarias al modelo municipal
Hasta 2021, la vacunación se organizaba junto a veterinarias privadas, divididas por zonas. Cada clínica aplicaba, de manera gratuita para los usuarios, las dosis asignadas a su sector, bajo coordinación municipal.
Ese esquema fue reemplazado por un modelo totalmente municipalizado, en el que el Estado local se hace cargo directo de la campaña. “Desconozco por qué se cambió el sistema anterior, pero hoy el protocolo establece que el municipio debe asumir ese rol. Hay una responsabilidad de la intendencia respecto del programa de vacunación, y de esta manera se asegura que sea masivo y gratuito”, explicó Masuero.
El cambio coincide con la insipiente puesta en marcha del Área de Bienestar Animal, creada por ordenanza en 2021 y reestructurada en 2023 mediante la Ordenanza N.º 1031/2023,
que la ubica dentro de la Secretaría de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos.
Esta dependencia tiene a su cargo no solo la vacunación antirrábica, sino también las campañas de castración gratuita o subvencionada, la promoción de la adopción responsable, la recepción de denuncias por maltrato animal, el retiro de animales enfermos o abandonados, y la elaboración de un censo canino y felino que permita conocer la población y su estado sanitario.
“Va a tener un espacio físico de manera permanente. Primero se adecuaron las instalaciones y ahora el programa irá creciendo en función de las responsabilidades que tenga que asumir el municipio y las posibilidades que tenga”, sostuvo Masuero.
El rol del Área de Bienestar Animal
En la redacción de la ordenanza que regula el funcionamiento del área, realizada en plena pandemia, tuvieron una participación activa los representantes de las veterinarias locales y las agrupaciones proteccionistas. La norma detalla una amplia lista de responsabilidades. Entre ellas, continuar con el relevamiento de la población canina y felina, coordinar campañas de concientización sobre tenencia responsable y organizar programas de cooperación con la Provincia, universidades o instituciones que promuevan la salud animal.
El texto también establece que la oficina municipal debe receptar denuncias de maltrato y darles curso ante los organismos competentes, además de promover la adopción responsable. En los fundamentos de la norma, el Concejo Deliberante destaca que la creación del área responde al principio de “Una sola salud”, promovido por Naciones Unidas,
que reconoce la interdependencia entre la salud animal, humana y ambiental.
“Es una decisión de la gestión dotar de profesionalismo al área y darle continuidad como política pública, articulando con la Dirección de Ambiente y Seguridad Ciudadana”, señala el documento.
Una política con visión regional
Las otras ciudades de Sierras Chicas no suspendieron sus campañas de vacunación los últimos años. Continuaron siendo gratuitas y planificadas en distintas modalidades.
En Villa Allende, por ejemplo, el municipio realiza jornadas mensuales los sábados, de 10:00 a 17 :00 en espacios públicos como La Casa del Árbol, con alta participación vecinal.
En Unquillo, la vacunación se desarrolla de forma descentralizada, en coordinación con veterinarias que funcionan como puntos de aplicación distribuidos por toda la ciudad.
En La Calera, las campañas son itinerantes por barrios, con cronogramas semanales que acercan el servicio a distintos sectores.
Por su parte, Río Ceballos y Salsipuedes articulan con el Departamento de Zoonosis provincial y las áreas locales de Salud para combinar jornadas fijas y barriales.
Aunque los formatos varían, todas las ciudades comparten la premisa de la necesidad de vacunación antirrábica como un servicio público esencial que protege tanto la salud animal como la humana.
Con la apertura de su vacunatorio permanente, la implementación del turnero digital y la reactivación de la campaña gratuita, Mendiolaza se suma nuevamente a esa red regional.

Muy bien. Un peligro que no vacunen a los perros. La rabia se controla con responsabilidad del Estado y de la gente que tiene mascotas. Celebro que aunque con tanta demora, la Municipalidad lo haya entendido.