Unquillo ampliaría su Parque Industrial a 120 hectáreas

El Concejo Deliberante de Unquillo trataría este martes el proyecto que busca ampliar el Parque Industrial P53 de las actuales 57 hectáreas a unas 120. La iniciativa modifica la normativa de uso del suelo y es cuestionada por la oposición por la falta de participación ciudadana, los posibles impactos ambientales y una situación que el concejal José Cabrera calificó como un posible conflicto de intereses.
La superficie que se incorporaría al parque equivale a unos 1.200.000 metros cuadrados, una extensión similar a la del barrio El Talar de Mendiolaza.
El Parque Industrial de Unquillo se ubica sobre el camino, que sale frente a Las Corzuelas y llega a Juárez Celman, casi en línea recta con el Parque Industrial de Mendiolaza.
El proyecto está contenido en el expediente 633 y plantea modificar la ordenanza 825/2014, que establece los usos del suelo en Unquillo.
De zona agropecuaria a área industrial
Según explicó Cabrera, las tierras que se pretende incorporar al Parque Industrial actualmente están destinadas a una actividad agropecuaria no contaminante y son utilizadas para cultivo.
“Hoy esas tierras se utilizan para el cultivo. Está la zona determinada como zona agropecuaria no contaminante. Hoy es un campo de siembra”, describió.
El concejal señaló que el cambio no implica solamente ampliar físicamente un parque que ya existe, sino modificar la categoría de uso de una superficie considerable del territorio municipal.
La ordenanza que actualmente regula esos usos fue elaborada, según Cabrera, mediante un proceso que incluyó discusión y participación comunitaria. Por eso, uno de los principales cuestionamientos de la oposición es que ahora se pretenda modificarla directamente desde el Concejo Deliberante, sin repetir una instancia de debate ciudadano.
“Hoy está en decisión de este Concejo tomar el cambio del uso del suelo”, sostuvo Cabrera.
Un proyecto que ya había sido rechazado
La iniciativa no es nueva. El concejal opositor explicó que el proyecto había sido presentado meses atrás y que no consiguió los votos necesarios para avanzar.
En aquella oportunidad, los dos bloques de la oposición y algunos integrantes del oficialismo no acompañaron la propuesta. Sin embargo, posteriormente el oficialismo volvió a impulsar el expediente y logró avanzar con el despacho que será tratado en el recinto.
Para Cabrera, el procedimiento vuelve a poner en discusión la forma en que se toman decisiones relacionadas con el ordenamiento territorial.
“Es una decisión prácticamente unilateral que no tiene una participación ciudadana”, cuestionó.
La preocupación por una fábrica de asfalto
Entre las actividades que podrían instalarse en el área ampliada, Cabrera mencionó una fábrica de asfalto que actualmente funciona en Circunvalación de Córdoba y que, según indicó, tendría interés en trasladarse a la zona.
El concejal expresó su preocupación por el impacto ambiental que podría generar esa actividad y cuestionó que hasta el momento no se haya presentado un estudio que permita dimensionar las consecuencias ambientales de la ampliación.
“No hay un impacto ambiental, no hay una dimensión de lo que puede llegar a generar esta dimensión del Parque Industrial”, afirmó.
Cabrera también puso en duda que una radicación de ese tipo tenga un impacto significativo en el empleo local. Según relató, los propios empresarios habrían señalado que la planta podría funcionar con unas cinco personas.
Cabrera señaló un posible conflicto de intereses
Otro de los cuestionamientos planteados por el concejal está relacionado con la propiedad de parte de las tierras.
Cabrera afirmó que algunos de los terrenos cuyo uso se busca modificar pertenecen a familiares de la presidenta del Concejo Deliberante de Unquillo. A partir de ese vínculo, sostuvo que existe una situación que debería ser considerada al momento de analizar el proyecto.
“Parte de esas tierras que se pretenden cambiar el uso del suelo pertenecen a la familia de la concejal presidenta del Concejo Deliberante”, afirmó.
El concejal también vinculó esta situación con el interés de empresas por instalarse en el sector y señaló que una de ellas habría participado de una reunión con concejales para explicar su proyecto.
Qué gana Unquillo con el cambio de uso
La transformación de suelo agropecuario en industrial también tiene una consecuencia económica: el incremento del valor de las tierras.
Unquillo no cuenta con una herramienta equivalente a la ordenanza de plusvalía urbana que tiene Mendiolaza para establecer mecanismos de compensación cuando una modificación normativa genera un aumento en el valor de una propiedad.
Según explicó Cabrera, en el caso de Unquillo la información sobre las condiciones económicas de la futura ampliación todavía es insuficiente.
“Primero cambiamos el uso del suelo y después vemos qué le pedimos a los privados”, resumió.
El concejal recordó además que, cuando se instaló el actual Parque Industrial P53, se habrían solicitado terrenos y obras como parte de las condiciones vinculadas con su desarrollo, aunque cuestionó que esa información no haya sido puesta claramente a disposición del Concejo.
Más camiones y presión sobre la infraestructura
La expansión del parque también tendrá consecuencias sobre la circulación y los accesos al sector.
Cabrera explicó que el movimiento de camiones será mayor y que algunas mejoras en los caminos estarían siendo realizadas por el propio Parque Industrial, debido a la necesidad de garantizar el ingreso y egreso de los vehículos.
“Ahí van a pasar todos los camiones, que también eso va a traer un cierto impacto en lo que es el ruido, el movimiento”, señaló.
El concejal también advirtió que en el entorno existen barrios residenciales que todavía presentan dificultades para acceder a servicios, entre ellos el agua corriente. En ese contexto, cuestionó que el municipio no esté desarrollando una infraestructura integral para acompañar el crecimiento que implicaría la ampliación industrial.
Una superficie equivalente a todo El Talar
La dimensión de la ampliación permite comprender el alcance territorial del proyecto.
El Parque Industrial P53 tiene actualmente unas 57 hectáreas. Con la modificación, pasaría a ocupar aproximadamente 120 hectáreas, una superficie comparable con la totalidad del barrio El Talar de Mendiolaza.
La comparación resulta significativa porque no se trata de una ampliación menor del parque existente, sino de la incorporación de una superficie que prácticamente duplica su extensión actual.
Para la oposición, la discusión excede la radicación de nuevas empresas y alcanza directamente al modelo de crecimiento de Unquillo y al futuro uso de una parte importante de su territorio.
El oficialismo tiene los votos
Cabrera anticipó que el proyecto será aprobado en la sesión del Concejo Deliberante.
El oficialismo cuenta con cuatro concejales frente a tres representantes de la oposición, por lo que tendría la mayoría necesaria para sancionar la modificación.
“Se va a aprobar porque son cuatro concejales contra tres de la oposición”, sostuvo.
El concejal consideró que la aprobación reflejaría, además, una determinada forma de gestión: “Es un estilo de gobernanza poco participativo”, concluyó.
De aprobarse la modificación, Unquillo avanzará con un cambio sustancial en la planificación de ese sector: unas 63 hectáreas que hoy tienen uso agropecuario pasarían a quedar comprendidas dentro de un área industrial que alcanzaría las 120 hectáreas.

