La vecina de Mendiolaza que enseña golf y valores

Instructora en el campo y catequista en Las Polinesias

La vecina de Mendiolaza que enseña golf y valores.
Instructora en el campo  y catequista en Las Polinesias

En la región de Sierras Chicas, el golf suele asociarse a grandes torneos o a una práctica exclusiva. Sin embargo, en Mendiolaza, una vecina está rompiendo con todos los estereotipos. Se trata de Patricia Contreras (conocida en sus redes como Pato del Car), una apasionada instructora de golf que demuestra día a día que este deporte no es solo para unos pocos, sino una herramienta de integración, salud y valores humanos para toda la comunidad.

Con más de 30 años de trayectoria en esta disciplina, Patricia —quien fue campeona del club Ascochinga en 2019— se dedica de lleno a la enseñanza. Su enfoque va mucho más allá de la técnica del juego: para ella, el golf es una escuela de vida.

El golf como escuela de valores para los más chicos

El trabajo de Patricia en la escuela infantil de Villa Allende es uno de los pilares de su actividad. Recibe a niños desde muy temprana edad —comenzando en el “jardincito” a los 3, 4 y 5 años, y extendiéndose hasta los 14—, adaptando las clases de manera grupal según sus edades.

Para los más pequeños, el golf no es solo diversión al aire libre, sino un excelente estímulo para su desarrollo. “A los niños les sirve en la motricidad fina, en el equilibrio, en la concentración”, explica Patricia. Además, el deporte se convierte en el escenario perfecto para poner límites y enseñarles a escuchar y obedecer, siempre en un marco de juego y disfrute.

Pero lo más importante para la instructora son los valores humanos que se transmiten en cada clase: el respeto, la paciencia, la perseverancia y el compañerismo. “Tienen que aprender a escuchar, tienen que obedecer… se aprenden jugando, divirtiéndose, pasándola bonito”, señala, destacando que muchos padres que no tienen relación con el golf acercan a sus hijos para alejarlos de las pantallas y fomentar la vida al aire libre.

Un espacio de encuentro y distensión para mujeres y adultos mayores

El compromiso de Patricia también se extiende a las señoras y a los adultos mayores, para quienes el golf representa mucho más que un deporte: es un cable a tierra y un espacio de socialización.

En el caso de las mujeres, muchas comienzan con clases individuales por timidez, pero rápidamente se integran a grupos de principiantes y se suman a los torneos. “Incluso las señoras van y comparten un rato con sus amigas, caminan, se divierten, aprenden hasta de sus mismos errores”, comenta Patricia.

Para los adultos mayores, la cancha de golf —que tiene un recorrido mínimo de 8 kilómetros— se transforma en el escenario ideal para mantenerse activos y combatir el estrés. En este sentido, la instructora destaca que el golf es un deporte de superación personal: “El golf es un deporte en el cual vos tenés que ganarle a la cancha, no a tu compañero, a la cancha”. Mientras caminan de hoyo a hoyo, los jugadores conversan, ríen y consolidan lazos de amistad.

Fe, servicio y solidaridad: Su labor como catequista

La vocación de Patricia por ayudar y transmitir valores no se limita a las canchas de golf. Su vida está profundamente marcada por su fe y su rol como catequista, una tarea que actualmente desempeña en el barrio Las Polinesias, de Villa Allende, donde acompaña a un numeroso grupo de 28 niños.

“Es una prueba que uno mismo se pone para dar lo que uno poquito pueda dar, cariño, atención, servicio… me ayuda a aprender más y a reforzar el tema de mis valores”, confiesa con humildad.

Esta vocación solidaria la acompaña desde hace años. Durante su paso por Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), donde también coordinó escuelas de golf, Patricia fusionó su título de chef con su espíritu comunitario. Organizaba actividades de repostería con las madres de los alumnos para luego realizar campañas solidarias —como colectas de medias— y llevar donaciones a hogares de niños huérfanos. Hoy, esa misma esencia de servicio y amor al prójimo es la que traslada a cada una de sus clases .

Para Patricia Contreras, el golf y la vida se juegan bajo las mismas reglas: con respeto, constancia, alegría y, sobre todo, compartiendo con el corazón.

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

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