Cuando el baile se vuelve encuentro

La octava edición de Late Flamenco se realizó volvió a instalar al flamenco como un lenguaje corporal que atraviesa generaciones y vidas cotidianas. Organizado por Pao Checchia, quien tiene su estudio en Mendiolaza, el evento se realizó en la Casa de la Cultura de Villa Allende y reunió a bailarinas, artistas y vecinas de distintas localidades.
Pao, que desde hace dos años sostiene su propio espacio de danza en Lomas de Mendiolaza, inició este camino mucho antes. “Somos 50 mujeres las que hoy estamos bailando flamenco”, contó en la entrevista previa al evento. Los grupos que integran su espacio conviven entre edades muy diversas: desde mujeres de treinta años hasta una alumna de 70 que también subió al escenario.
El flamenco como memoria y cuerpo
Consultada sobre por qué alguien elige bailar flamenco, Checchia respondió que se trata de algo difícil de explicar con palabras. “Se siente en el alma lo que es el flamenco. Más allá de si bailamos bien o no, es pasión”, dijo.
Para muchas de las mujeres que se acercan a las clases, la danza aparece como una forma de recuperar algo vivido o heredado: el recuerdo de una abuela, una infancia con clases de danza o simplemente una búsqueda de conexión con el cuerpo.
Checchia misma inició su relación con la danza de niña, cuando pidió ir a estudiar. Más tarde integró durante años el ballet de la Casa de España, hasta que una etapa personal la llevó a retomar la danza como elección vital: “Volví a la danza, que realmente es mi pasión y la enseño desde el alma”.
La docente aclaró además que cualquiera puede iniciarse, ya que existen técnicas que evitan lesiones y que no toda la práctica implica zapatear: “También hay paseos y movimientos de mano. No todo el tiempo tengo que estar reventando el piso”.
Un fenómeno que crece en las Sierras Chicas
Para Checchia, el auge de espacios de danza diversa en la región —milongas, salsa, tango y encuentros comunitarios al aire libre— responde a algo compartido: “La gente está tomando conciencia de que hay que hacer lo que a uno le hace bien. Muchas veces el arte es una terapia”.
Si bien la mayoría de sus alumnas son mujeres, aclaró que también existen hombres bailadores, como el artista Alexis Menéndez, quien formó parte del espectáculo de esta edición.
Lo que dejó la octava edición de Late Flamenco

El encuentro comenzó por la tarde, con un taller multinivel abierto al público, dictado por la bailaora Paula Fernández. El objetivo fue acercar el flamenco a quienes quisieran probarlo por primera vez o reencontrarse con la danza.
Al salir del taller, las y los asistentes se encontraron con la feria de emprendedores, donde se ofrecieron polleras, abanicos, flores, aros, peinetas y accesorios flamencos. También se realizaron bailes de sevillanas abiertos al público, en los que cualquiera podía participar tocando palmas, bailando o incluso llevando castañuelas de su casa.
Por primera vez, el evento incluyó un desfile de moda flamenca, con vestuario diseñado y confeccionado por una creadora conocida en el ambiente como la gallega, integrante de la Casa de España. Los trajes mostraron piezas de colecciones 2023, 2024 y 2025.
La jornada culminó con el tablao, donde se presentó el grupo Actitud Flamenca, dirigido por Checchia. Luego se sumaron Mariano “el Gitano”, Maru Montaña, Alexis Menéndez y otros artistas profesionales. La música y la danza se desarrollaron frente al público, con el escenario al aire libre y la posibilidad de degustar tortillas, tapas y paella, elaboradas especialmente para la ocasión.


Me encanta el flamenco. Desconocía este grupo.
Excelente el nivel del Tablao!!!!!
Vamos por más Late Flamenco!!!!!
iojp3o