Un espacio para que los chicos cuenten sus historias

Con un taller que combinó juego, mito y creatividad, Leticia “Lelé” Floriani inauguró Casa Chañar, su nuevo espacio cultural en Mendiolaza. La propuesta no solo celebró la llegada de la primavera y el Día del Estudiante: también mostró el eje que guiará la actividad del lugar, donde la expresión artística infantil es protagonista.
Floriani, vecina de las Sierras Chicas, explicó que Casa Chañar es literalmente su casa, convertida en un punto de encuentro para niños y niñas de 7 a 12 años. “La idea es que las infancias no sean solo consumidoras, sino que tengan un espacio para ordenar todo eso que quieren decir, que es mucho”, subrayó.
Con formación en cine, teatro y educación, la creadora del espacio planea encuentros mensuales hasta fin de año y, a partir del próximo, talleres semanales que incluirán cortos de animación, historietas, teatro y otras disciplinas. “Los chicos tienen un mundo interior inmenso; el arte les da un lenguaje propio”, señaló.
La necesidad de expresarse sin imposiciones
Durante la entrevista radial, Floriani destacó que los niños buscan espacios donde no haya adultos marcando todo el tiempo qué hacer. “Hoy los chicos tienen un millón de actividades con adultos diciéndoles qué tienen que hacer. Cuando les das un espacio de creatividad, surgen mundos inesperados: el perro puede ser verde y enamorarse de un gato… y está bien”, expresó.
Para ella, este tipo de talleres no solo permiten canalizar emociones, sino que fomentan la imaginación y la confianza en la propia voz.
El mito de Perséfone como disparador

El taller inaugural tuvo como eje el mito griego de Perséfone y la primavera. Floriani narró la historia de la hija de Deméter, raptada por Hades, cuya estadía de seis meses en el inframundo da origen a las estaciones.
“Los mitos griegos los atrapan enseguida: hay personajes claros, héroes y villanos, y eso les permite entrar rápido en ese lenguaje para luego sumar sus propios elementos”, explicó.
Los chicos crearon títeres de guante con cabezas de papel maché y cuerpo de tela. Las piezas básicas estaban prearmadas, pero cada participante diseñó su propio personaje, eligiendo colores, formas y hasta voces.
Después de una merienda por el Día del Estudiante, el grupo improvisó una obra basada en el mito, con total libertad para agregar personajes o cambiar el final. “Si quieren que aparezca un superhéroe, vemos de qué manera podría hacerlo. No se trata de limitar la creatividad”, enfatizó Floriani.
Próximos talleres y proyección de Casa Chañar
La propuesta apenas comienza. En octubre habrá un taller de historietas para crear un regalo del Día de la Madre, y más adelante llegarán experiencias de cortometrajes, animación y teatro.
Con su apertura, Casa Chañar se perfila como un nuevo polo de expresión artística en Mendiolaza, un lugar donde la imaginación infantil tiene la libertad de desplegarse sin moldes y donde el arte se convierte en un puente para narrar lo que a veces las palabras no alcanzan a decir.

