Servicio, capacitación y compromiso con la comunidad

Bomberos Voluntarios en Mendiolaza cumple 30 años y la comunidad lo celebró este sábado con un acto en el Polideportivo Municipal. A las 10:30, integrantes del cuartel, representantes de otros cuerpos de bomberos, vecinos y autoridades, se reunieron para conmemorar tres décadas de una institución que se convirtió en una pieza fundamental para la atención de emergencias en la ciudad y en otras localidades de la región. También estuvo presente el el secretario General de Gobierno de la Provincia, Gustavo Brandán, quien anunció un aporte de $50 millones destinado a las obras en el cuartel.
Daniel Viera, actual presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Mendiolaza, destaca que llegar a este aniversario no solo permite mirar hacia atrás, sino también poner en valor el trabajo que realizan cotidianamente quienes integran el cuerpo activo. Son voluntarios que, además de sus empleos o estudios, cumplen guardias, se capacitan y concurren a las emergencias cuando son convocados.
Tres décadas de servicio a la comunidad
Para Viera, los 30 años representan también la continuidad de una institución que logró mantenerse en el tiempo y ampliar su capacidad de respuesta. El trabajo de los bomberos de Mendiolaza no se limita a la ciudad: a lo largo de los años participaron en emergencias en localidades vecinas y en distintos puntos de la provincia, y también fueron convocados para colaborar en otros países, como ocurrió en Chile.
Pero una parte importante de esa historia transcurre lejos de las situaciones que los vecinos ven. La formación de los bomberos es permanente y abarca desde incendios y rescates hasta intervenciones en accidentes vehiculares y situaciones vinculadas con nuevas tecnologías.
“Hay que capacitarse cómo apagar esos incendios, cómo actuar entre estos vehículos. Todo eso lleva una preparación importante que van llevando a cabo y transmitiendo hasta el resto del cuerpo activo constantemente”, explica Viera al referirse, por ejemplo, a los nuevos desafíos que plantean los vehículos eléctricos.
Capacitación para emergencias cada vez más complejas
La evolución de los vehículos y de las tecnologías utilizadas en ellos es uno de los ejemplos que utiliza el presidente de la Asociación para explicar por qué la formación de los bomberos no se detiene.
Los integrantes del cuartel se capacitan en diferentes tipos de incidentes, rescates, incendios y particularmente en rescate vehicular. La aparición de automóviles eléctricos, por ejemplo, incorporó nuevos riesgos y procedimientos que deben conocer para poder intervenir de manera segura.
También los vehículos convencionales presentan desafíos tecnológicos. Los sistemas de airbags y otros dispositivos de seguridad pueden complicar una extracción durante un accidente, por lo que los bomberos necesitan saber cómo intervenir sin poner en riesgo a la persona atrapada ni a los propios rescatistas.
La circulación de vehículos de estas características por rutas como la E-53, la zona de El Talar y la Ruta Intermunicipal hace que estos conocimientos sean especialmente relevantes para un cuartel que interviene en una región con un tránsito cada vez más intenso.
Esa preparación está acompañada por un equipamiento que, según Viera, posiciona al cuartel de Mendiolaza entre los mejor provistos del corredor de Sierras Chicas. Las herramientas disponibles no solo se utilizan en emergencias locales: en distintas oportunidades otros cuarteles solicitaron la colaboración de los bomberos de Mendiolaza para determinados rescates.
Voluntarios que tienen otros trabajos
Uno de los aspectos que distingue al sistema de bomberos voluntarios es precisamente su carácter voluntario. Viera explica que el 100% de los bomberos voluntarios de Córdoba desarrolla la actividad sin percibir una remuneración por esa tarea.
En Mendiolaza, los integrantes del cuerpo activo tienen empleos, estudian o desarrollan otras actividades y, al mismo tiempo, cumplen sus guardias y se presentan ante cada convocatoria. Hay trabajadores de servicios de emergencia, choferes de colectivos y personas con diferentes ocupaciones que, fuera de su jornada laboral o de sus estudios, continúan vinculados al cuartel.
La dinámica exige disponibilidad y compromiso: cuando corresponde una guardia, están en el cuartel; cuando se produce un incendio forestal o una emergencia que requiere su presencia, concurren.l desafío de sostener un sistema voluntario
Los bomberos de Mendiolaza, al igual que los del resto de los Voluntarios de la provincia, no perciben una remuneración por su tarea. Muchos tienen empleos, estudian o trabajan en otros servicios y, paralelamente, cumplen con sus guardias y concurren ante cada emergencia.
El aporte de los vecinos

Ese carácter voluntario también plantea un desafío para sostener económicamente la estructura. El funcionamiento requiere recursos para combustible, mantenimiento, herramientas y equipamiento. Parte del financiamiento proviene de subsidios de la Provincia y del Gobierno nacional, para los cuales los cuarteles deben cumplir con una serie de requisitos administrativos y legales y luego rendir detalladamente el destino de los fondos.
En Mendiolaza existe además un mecanismo de colaboración directa de los contribuyentes. La Ordenanza 1082/2024, sancionada el 27 de noviembre de 2024, autorizó al Ejecutivo municipal a percibir desde 2025 un aporte voluntario de $400 en cada cuota de la Tasa por Servicios a la Propiedad, destinado al sostenimiento del cuartel. Para quienes abonan la tasa en una única cuota, el aporte establecido es de $4.000.
El aporte no es obligatorio: los contribuyentes pueden rechazarlo o solicitar su baja ante la Municipalidad. La ordenanza también establece que el cuartel debe rendir mensualmente ante el municipio el destino de los fondos recaudados.
Sin embargo, a pesar de que el mecanismo está vigente, la recaudación ha sido escasa. Viera señala que fueron pocos los vecinos que efectivamente realizaron este aporte y que los recursos recibidos hasta ahora han representado una suma reducida para las necesidades del cuartel.
“No hemos tenido mucha repercusión o por ahí el vecino no ha estado enterado de esto. Y se ha recibido poco, se ha recibido dinero, pero poca cantidad”, explica el presidente de la Asociación.
El dirigente considera que se trata de una colaboración pequeña para cada contribuyente, pero que podría adquirir otra dimensión si fueran muchos los vecinos que decidieran sumarse. Además, explica que el cuartel debe informar posteriormente cómo fueron utilizados esos recursos.
Una institución que busca sumar voluntades
El aniversario también es una oportunidad para acercar el cuartel a la comunidad. Viera invita especialmente a quienes nunca visitaron las instalaciones a conocerlas, recorrerlas, observar los móviles y conversar con los integrantes de la institución.
La convocatoria no está dirigida solamente a quienes quieran colaborar económicamente. También busca incorporar nuevas personas al cuerpo de bomberos y a las actividades de la Asociación.
“Esto es una cuestión de suma de voluntades”, resume Viera. La expresión refleja una de las características centrales de una institución que funciona a partir del tiempo y el compromiso de personas que, mientras desarrollan sus propias actividades, están dispuestas a responder cuando una emergencia las necesita.
Cómo convertirse en bombero voluntario en Mendiolaza
La incorporación de nuevos integrantes comienza habitualmente a fines de febrero o principios de marzo, cuando se abre la inscripción para aspirantes.
El proceso contempla una evaluación física y psicológica. Quienes ingresan atraviesan luego aproximadamente un año de formación, con contenidos teóricos y prácticos, antes de rendir los exámenes correspondientes para convertirse en bomberos voluntarios.
Actualmente las inscripciones están cerradas, pero los aspirantes que ya ingresaron continúan con sus prácticas los días sábados. Viera señaló que, según recuerda, el límite de edad para incorporarse es de aproximadamente 42 años.
