El Legislativo puso primera

En el inicio del año legislativo 2026, el Concejo Deliberante de Mendiolaza comenzó a incorporar proyectos impulsados por los propios concejales, algo que marca un cambio respecto del año pasado, cuando la mayoría de las iniciativas tratadas provenían del Departamento Ejecutivo.
En la última sesión ingresaron tres proyectos de ordenanza: dos presentados por la concejal de la oposición Melina Catraro y uno impulsado por el concejal oficialista José Manno.
Al comienzo del período legislativo, al ser reelegido como presidente del cuerpo, Alejandro Medrano había señalado que en los años anteriores el trabajo del Concejo estuvo enfocado principalmente en el ordenamiento institucional del municipio y en la sanción de ordenanzas consideradas clave para ese objetivo.
Ejemplo de esas normas fueron las de Estructura de Gabinete, Régimen legal de Transición, Contribución por Mejoras, Plusvalía Urbana, y las referidas a recaudación y modificación del sistema administrativo de contabilidad.
En ese contexto, la aparición de iniciativas elaboradas por los propios concejales promete un nuevo rol para los representantes de todas las fuerzas políticas que integran el cuerpo.
Capacitación obligatoria para fortalecer la gestión democrática
Uno de los proyectos presentados por la concejal Melina Catraro propone establecer una capacitación obligatoria en “Fortalecimiento de la Gestión Democrática e Instituciones Republicanas” para funcionarios de los tres poderes municipales.
La iniciativa plantea que quienes ocupen cargos de conducción en el Ejecutivo, el Concejo Deliberante y el Tribunal de Cuentas deberán acreditar al menos ocho horas anuales de formación vinculadas a temas institucionales.
Entre los ejes de capacitación previstos se encuentran la división de poderes y el equilibrio institucional, el fortalecimiento del rol del Concejo Deliberante, el acceso a la información pública y la participación ciudadana, además de la equidad y paridad de género en los espacios de decisión.
El proyecto también establece que las capacitaciones podrán ser certificadas por instituciones académicas como universidades u organismos públicos, y que la acreditación deberá incorporarse a los legajos personales de los funcionarios.
Asimismo, prevé que el incumplimiento de esta obligación sea considerado una falta grave, debiendo el Concejo Deliberante dar publicidad a los casos en los que no se cumpla con la capacitación anual.
El proyecto fue presentado en el marco de la conmemoración de los 50 años del último golpe de Estado, por lo que Catraro solicitó que se incorpore al temario de la próxima reunión de trabajo en comisión.
Comisión de Mediación Comunitaria
El segundo proyecto impulsado por Catraro plantea la creación de una Comisión de Mediación Comunitaria e Institucional dentro del ámbito del Concejo Deliberante.
La propuesta surge, según se explica en los fundamentos, a partir de la creciente demanda de vecinos que acuden al cuerpo legislativo buscando soluciones a conflictos de convivencia que no siempre encuentran respuesta rápida en el sistema judicial tradicional.
La comisión estaría integrada por la totalidad de los concejales y tendría como objetivo recibir, gestionar y facilitar el diálogo en disputas vecinales, territoriales o institucionales, siempre que no involucren cuestiones penales, tributarias o de orden público.
El proyecto prevé además la articulación con organismos provinciales como la Dirección de Mediación de la Provincia (DIMARC), la Defensoría del Pueblo y el Juzgado de Paz local, de modo que los procesos de mediación puedan realizarse sin costo para los vecinos.
Según los fundamentos de la iniciativa, la intención es que el Concejo deje de ser solo un receptor informal de conflictos y pase a tener un rol más activo en la promoción del diálogo y la convivencia comunitaria.
Régimen para destruir escapes ruidosos
El tercer proyecto ingresado fue presentado por el concejal oficialista José Manno y propone la creación de un régimen de destrucción de dispositivos sonoros antirreglamentarios, como caños de escape modificados o sin silenciador.
La iniciativa busca reforzar la normativa vigente sobre ruidos molestos y establecer mecanismos de sanción más efectivos frente a infracciones vinculadas a la contaminación acústica.
Entre otras medidas, el proyecto prevé el decomiso de los escapes ilegales y su posterior destrucción o compactación, proceso que podría realizarse incluso en actos públicos con fines de concientización.
También propone alinear los límites de emisión sonora con las normas técnicas IRAM aplicables a automóviles y motovehículos, y establecer controles mediante decibelímetros homologados.
La iniciativa se fundamenta además en el impacto ambiental y social del ruido excesivo, señalando que la contaminación acústica afecta la calidad de vida de la población y puede tener consecuencias particulares en personas con trastorno del espectro autista, adultos mayores y bebés.

Con respecto a la creación de una comisión de mediación comunitaria quiero expresar mis felicitaciones por entender que el poder legislativo tiene que involucrarse para intentar solucionar inconvenientes que se dan entre vecinos que en algunas ocasiones son problemas muy graves como los que pasa en un barrio de Mendiolaza que un grupito de vecinos quieren someter al resto violando todo tipo de ordenanza. Esta iniciativa seguramente va a ser aprobada unánimemente por los concejales lo cual va a prestigiar a este concejo de liberarte y a sus miembros.