El municipio financiará el tramo final

La Municipalidad de Mendiolaza completará la pavimentación de calle Las Drácenas, en barrio El Talar, luego del reclamo de vecinos que advertían que el proyecto original dejaba sin asfaltar el último tramo de la calle.
La obra, financiada inicialmente con fondos del Gobierno de Córdoba, contemplaba pavimentar unos 150 metros desde la intersección con avenida Tissera hacia el sur. Esto implicaba que el último sector de la calle quedara de tierra.
Tras una reunión entre vecinos y autoridades municipales, la intendenta Adela Arning confirmó que el municipio asumirá el costo de pavimentar el tramo restante con fondos propios, de modo que el asfalto llegue hasta el límite sur de la calle.
Según se informó luego del encuentro, la ampliación de la obra se realizaría con el mismo contratista que ya trabaja en el lugar, y el plazo estimado para su ejecución es de 60 días.
Una calle que funciona como desagüe natural
Antes de la reunión con el municipio, los vecinos habían manifestado en la radio Demendiolaza su preocupación por el impacto que podría tener dejar sin pavimentar el último tramo de la calle.
Agustín, uno de los residentes del sector, explicó que Las Drácenas funciona como un importante canal de escurrimiento de agua en días de lluvia.
“Es una de las calles por las cuales desagota la mayor cantidad de agua de la Tissera. Entre los vecinos le decimos simbólicamente el ‘río Las Drácenas’, porque cuando llueve es literalmente un río”, relató.
El vecino recordó además que el pedido de pavimentación tiene una larga historia en el barrio.
“Hace más de 15 años que se viene pidiendo el asfalto. En su momento se asfaltó la calle paralela, Las Rosas, y estaba previsto hacer las dos. Con el tiempo se hizo el cordón cuneta, pero el pavimento nunca llegó”, señaló.
El problema de dejar una cuadra sin asfaltar
La preocupación surgió cuando los vecinos supieron que la obra se extendería solo hasta la calle Los Tilos, dejando el tramo final de la cuadra sin intervención.
Marian, otra vecina de Las Drácenas, explicó que esa decisión podía agravar los problemas hidráulicos del sector.
“Cuando llueve, esta calle se destruye permanentemente y es muy difícil entrar o salir. Además se inundan los terrenos del fondo”, relató.
La vecina contó que incluso su vivienda ha sufrido consecuencias por las crecidas del agua.
“En nuestra casa ya se ha metido agua en la parte de atrás. Tenemos un estudio donde el piso está rajado y hundido. Cuando consultamos con trabajadores nos dijeron que es por las inundaciones que se producen cada vez que llueve”, explicó.
Según advirtió, si el pavimento se hacía solo en una parte de la calle, el agua podría escurrir con mayor velocidad hacia el tramo que quedara de tierra.
“Si se asfaltaba solo la mitad, el agua iba a correr mucho más rápido y la parte del fondo corría riesgo de inundarse todavía más”, sostuvo.
Un reclamo que lleva más de una década
Los vecinos recordaron que el pedido de pavimentación de la calle tiene más de una década de gestiones.
Según explicó Marian, durante años se realizaron presentaciones ante el municipio y se reunieron firmas para impulsar la obra.
“En el proyecto que se presentó en su momento se solicitó pavimentar la calle completa. Después de más de 12 años gestionando el pedido y juntando firmas, cuando vimos que empezaban las obras pensamos que finalmente se iba a concretar”, relató.
Sin embargo, al notar que las máquinas trabajaban solo en una parte de la calle, comenzaron las consultas que derivaron en el reclamo colectivo.
La reunión con el municipio
El viernes, vecinos de la calle mantuvieron una reunión con la intendenta Adela Arning, junto al responsable del área de Infraestructura y el jefe de Gabinete municipal.
Durante el encuentro, desde el municipio explicaron que el proyecto original contemplaba 170 metros de pavimento, ya que formaba parte de un programa financiado por la Provincia.
No obstante, tras el planteo realizado por los vecinos, el municipio decidió ampliar la obra y financiar con recursos propios el tramo restante.
Luego de la reunión, los vecinos señalaron que se retiraron más tranquilos tras conocer la decisión municipal.
También destacaron el acompañamiento de quienes participaron del reclamo y aseguraron que continuarán atentos al avance de la obra en las próximas semanas.
