A 11 años de la inundación

El barrio Los Cigarrales de Mendiolaza, uno de los más afectados por la inundación del 15 de febrero de 2015 en Sierras Chicas, volvió a reunirse este 14 de febrero en la plaza de la Virgen de Lourdes (calle 6 esquina 7) para conmemorar el 15F.
Organizado por la comisión vecinal, el acto combinó memoria, reflexión y participación comunitaria. En la previa, Tere Mónaco, Claudia Sulligoy y Alicia Vogliotti dialogaron en Radio Demendiolaza sobre el significado de la fecha, la actualidad del barrio y la necesidad de fortalecer la organización institucional en la ciudad.
Respeto al río y reconstrucción comunitaria
A diez años de la histórica inundación de Sierras Chicas, la comisión vecinal volvió a convocar a vecinos y vecinas con un objetivo que, según explicó Tere Mónaco, va más allá del recuerdo.
“Organizamos un encuentro en la plaza de la Virgen de Lourdes, al ladito del río justamente. Un encuentro para, si bien la memoria es importante y vamos a recordarlo, rearmarnos, reconstruirnos y armar comunidad justamente pensando que el río es una riqueza en nuestro pueblo”.
Para Mónaco, el arroyo forma parte de la identidad de Mendiolaza:
“Nos da identidad, como es el pueblo que tiene su arroyo desde siempre. Por otro lado, lo que significa el agua, la frescura, que cambia el clima, lo que significa el paisaje y todo lo que conlleva el agua que corre atravesando un pueblo”.
Tras la tragedia de 2015, el río quedó asociado al miedo. La propuesta actual es resignificar ese vínculo desde el respeto y la conciencia ambiental.
“Volver a mirarlo hace que asumamos una actitud de respeto con respecto a nuestro río. Y que estas faltas de respeto han llevado a la situación que ocurrió en aquel momento. Creemos que formando comunidad y aprendiendo a tener este respeto vamos a poder cuidar el arroyo, cuidarnos entre nosotros y que vuelva a ser la riqueza del pueblo”.
Mónaco también reflexionó sobre la solidaridad que emergió en 2015 y que, con el tiempo, se fue desdibujando.
“Las catástrofes nos llaman a la solidaridad, pero cuando pasan nos vamos desdibujando en esas virtudes. Entonces creemos que es posible recuperarla en torno a nuestro río. En nuestro barrio cuesta mucho la formación de comunidad, como en la mayoría, pero es lo que estamos intentando lograr”.

Uno de los momentos más emotivos del acto, al que además de los vecinos asisitieron la intendenta Adela Arning y parte de su gabinete, fue la lectura del texto escrito por la vecina Nancy Orquera y leído por Rosa Cativa. El mensaje recorrió el dolor, la pérdida y la solidaridad que marcó al barrio y a toda la región.
“Hoy nos reunimos con el corazón en la mano y la memoria despierta.
Porque los ríos no olvidan… y los pueblos tampoco.Hace diez años el agua bajó con una fuerza que no conocíamos.
Se llevó casas, calles, recuerdos, proyectos…
y lo más doloroso: se llevó vidas.
Nombres que no son números, historias que siguen viviendo en cada familia,
en cada abrazo que todavía falta,
en cada silla vacía que nos recuerda que la ausencia también tiene voz.Pero si algo nos enseñó aquel 15 de febrero de 2015
es que el agua no pudo llevarse lo más importante:
la solidaridad.Cuando todo era barro y silencio,
aparecieron manos.
Manos que no preguntaban de qué barrio eras,
ni qué pensabas, ni a quién votabas.
Manos que cocinaban, que buscaban, que limpiaban, que contenían.
Manos que abrazaban a desconocidos como si fueran hermanos.Ahí nació —o mejor dicho, ahí se reveló—
el verdadero rostro de Sierras Chicas:
un pueblo que sufre junto,
pero que también se levanta junto.Hoy no estamos acá solo para recordar la tragedia.
Estamos para honrar la vida.
Para decir los nombres en silencio.
Para agradecer a quienes ayudaron sin cámaras,
a quienes dieron todo cuando no tenían nada,
a quienes todavía siguen reconstruyendo.Recordar no es abrir la herida:
recordar es cuidar la memoria
para que el dolor se transforme en conciencia,
en prevención, en comunidad, en futuro.Que este aniversario no sea solo tristeza.
Que sea también un compromiso:
seguir mirándonos a los ojos,
seguir tendiendo la mano,
seguir siendo vecinos de verdad.Porque cuando el agua bajó,
lo que quedó fue más fuerte que la destrucción:
quedó la unión.Y esa unión —esa red invisible de afecto, coraje y memoria—
es la que hoy nos permite estar de pie.A quienes ya no están:
los llevamos en el corazón de este pueblo.A quienes resistieron:
gracias por enseñarnos que la esperanza también se construye.Y a las nuevas generaciones:
que sepan que aquí hubo dolor,
pero también hubo amor del más grande,
del que salva, del que abraza, del que vuelve a empezar.Los ríos no olvidan.
Nosotros tampoco.
Pero elegimos recordar con memoria, con respeto
y con la paz de saber que, en medio de la tormenta,
descubrimos lo mejor de nosotros.Sierras Chicas está de pie.
Y está unida.”
La realidad actual de Los Cigarrales
Más allá de la conmemoración del 15F en Los Cigarrales, la comisión vecinal continúa trabajando sobre problemáticas cotidianas del barrio.
Claudia Sulligoy se refirió a los controles vinculados a ruidos molestos y motos en la ruta.
“Hemos estado charlando con el jefe de Seguridad Ciudadana… hay toda una campaña a través de folletería donde advierten que van a tomar medidas con respecto a eso y seria. De hecho, ya se hacen controles periódicamente acá en la ruta”.
Sobre las picadas nocturnas que afectaban el descanso de los vecinos, afirmó:
“Eso ya no, últimamente no está sucediendo… esas picadas de las 3 de la mañana ya no”.
En cuanto a la basura, uno de los reclamos históricos del barrio, fue contundente:
“La responsabilidad del tema de la basura es de los vecinos. No es la municipalidad que sale a tirar la basura… son los vecinos que son los que tiran”.
Aunque el contenedor solicitado no fue instalado, señaló mejoras:
“Han levantado la basura… yo últimamente no estoy viendo tanta cosa como se veía antes, colchones, pedazos de muebles… Hay como mayor limpieza y cuidado con respecto a eso”.
También destacó la regularidad del servicio:
“Lunes, miércoles y viernes, seguro y hay veces que hasta han estado pasando los días sábados… Yo no tengo ninguna queja para la municipalidad”.
Comisiones o centros vecinales y la deuda de la carta orgánica
El hecho de que Los Cigarrales mantenga viva la memoria y busque reconstruir en función de esa memoria, lo que no ocurre en otros barrios afectados por el 15F, aparece vinculado al trabajo que realiza la comisión vecinal.
Alicia Vogliotti, ex concejal y actual integrante de la comisión vecinal, valoró el trabajo barrial.
“Es muy productivo trabajar en la comisión vecinal, es muy gratificante porque es una organización muy horizontal… somos un equipo hermoso”.
Recordó que durante su paso por el Concejo impulsó la creación de Centros Vecinales con personería jurídica.
“Yo presenté el proyecto, se aprobó hace muchos años, se aprobó por unanimidad… fue al Ejecutivo y lo vetó”. Recién años después se aprobó la ordenanza de Comisiones Vecinales.
Sobre la diferencia institucional, explicó:
“El centro vecinal tiene que tener personería jurídica, tiene que tener un lugar donde funcionar, tiene que administrar dinero, o sea, tienen obligaciones legales que las comisiones no tenemos”.
Vinculó esa limitación a la falta de carta orgánica:
“Nosotros seguimos sin carta orgánica más allá de las promesas infinitas de los 25 años de gestión anteriores, y del compromiso que firmaron los candidatos de la última elección municipal”.
Para Vogliotti, avanzar en ese proceso permitiría una mayor participación ciudadana:
“Sería espectacular, porque se eligen los convencionales constituyentes referentes de cada barrio. Entonces, se comienza a trabajar de una manera más articulada”.
Y concluyó:
“Yo creo que sí que hay madurez suficiente… hay que fomentarlo porque nada nace porque sí”.
A diez años de la inundación de 2015 en Sierras Chicas, Los Cigarrales sostiene viva la memoria del 15F, enfrenta los desafíos cotidianos de la convivencia y vuelve a poner en agenda una discusión estructural para Mendiolaza: cómo fortalecer la organización comunitaria y la participación ciudadana en el futuro de la ciudad.
