Rocco, el perro comunitario de Mendiolaza

Un vecino más del polideportivo

Rocco el perro comunitario de Mendiolaza

Rocco es parte del paisaje cotidiano de Mendiolaza. Vive en el polideportivo y tiene una rutina propia: juega con las pelotas de los chicos del IPEM 317, acompaña a quienes hacen actividad física y busca interacción humana donde va. Esta semana Rocco desapareció y puso en vilo a la comunidad. La comunicación en redes y la movilización de los vecinos lograron que fuese localizado en Villa Allende y ya está de nuevo en nuestra ciudad.
“Rocco ama jugar con pelotas… ama estar con chicos”, cuenta Andrea Scorcelli, proteccionista y una de sus principales cuidadoras.

Lo que muchos vecinos no saben es que Rocco, como tantos otros perros comunitarios de la ciudad, llegó allí después de haber sido abandonado. “Apareció hace unos años, calculo que abandonado como los otros”, explica Scorcelli.

Perros comunitarios y proteccionistas en Mendiolaza

En Mendiolaza los perros comunitarios no son perros sin dueño:
son perros con muchos dueños.
Vecinos que les dan agua, proteccionistas que los alimentan, quienes les ponen un collar para identificarlos, quienes los llevan al veterinario.

Andrea describe el trabajo silencioso que realizan:
“Les damos alimento, veterinaria cuando la requieren, pipetas… les hacemos sweaters en invierno… les ponemos collares para identificarlos.”

Pero también enfrenta un problema recurrente:
“Los sweaters se los roban siempre, y también les sacan los collares”, lamenta.

En el área central —entre el poli, el colegio y el centro— Andrea trabaja junto a otras proteccionistas:
Celeste, Patricia y una fundación local.
En otros barrios suceden casos similares, con voluntarios y vecinos que se encargan de los animales más cercanos a su zona.

La desaparición de Rocco: tres días de angustia

La ausencia de Rocco se sintió.
Los chicos preguntaban por él, las redes se llenaron de publicaciones, vecinos salieron a buscarlo. “Nosotras al estar tanto en contacto con los perros comunitarios, sabemos cuáles son sus movimientos. Nosotras nos vamos comunicando: viste al viejito, sí, el viejito está acá, que sé yo, nosotras sabemos más o menos los movimientos de ellos porque los vivimos cuidando”.

Rocco nunca antes se había ido tan lejos.

“A Rocco lo encontramos en Villa Allende… estaba desorientado, muy asustado… cuando me vio es como que vio a Dios”, cuenta Andrea.

El hallazgo no solo dio alivio, sino que dejó sospechas:

Respecto a si Rocco pudo haber llegado solo, Andrea responde sin dudar demasiado:
“Nos hace ruido. Alguien lo llevó para que no estuviese más en el polideportivo.”

El mapa del abandono en Mendiolaza

Scorcelli confirma lo que muchos vecinos perciben:
hay zonas donde aparecen más perros abandonados.

  • Camino al kilómetro 16
  • El Golf
  • Áreas cercanas al arroyo Saldán
  • Puente de las Mercedes

Y también advierte sobre lugares de alto riesgo para los perros:
“El Talar es una zona superpeligrosa… muchos perros sueltos cruzando y muchos accidentes.”

La situación puede ser trágica.
Andrea describe un hecho estremecedor:
“Hace dos meses encontramos cinco perros muertos en el río. A nuestro parecer fueron envenenados. Una estaba como faenada.”

¿Se puede adoptar a Rocco?

Sí, Rocco busca un hogar.
Pero no cualquiera.

“Nosotras hacemos seguimiento… no es levantarlo y llevártelo… queremos saber que va a llegar a un buen lugar y va a tener una vida digna.”

Sobre adoptar perros adultos, afirma:
“Para mí es más fácil adoptar un perro adulto que un cachorro… un perro vos le das amor y ya está.”

Quienes estén interesados pueden comunicarse con Andrea al 351-306-827

Cómo ayudar: alimento, cariño y compromiso

Rocco no es el único perro comunitario de nuestra ciudad. “Nosotros, fijos, tenemos eh al Vieji y a la amiga que son dos personajes que andan siempre juntos inseparables. Después hay otro en Boulevard Italia y Córdoba que está siempre ahí en una esquina, de esos nos ocupamos. Y van apareciendo perros que quizás tienen dueños entre comillas, pero no son cuidados en sus casas, entonces también nos hacemos cargo de eso”.

Las personas que quieran colaborar pueden hacerlo de múltiples maneras:

  • Donando alimento
  • Ofreciendo tránsito temporario
  • Alertando ante riesgos
  • Sumándose a campañas de cuidado
  • Promoviendo adopciones responsables
  • Interactuando con los perros comunitarios con respeto y empatía

Andrea resalta algo importante:
“No eligieron la calle… a ellos los dejaron acá.”

Un pedido pendiente al Municipio

La protección de los perros comunitarios funciona hoy gracias a esfuerzos individuales:
donaciones de alimento, compradores solidarios, proteccionistas que sacan dinero de su bolsillo, refugios improvisados.

Andrea cuenta que pidió autorización oficial para instalar un abrigo para los perros en invierno:
“He pedido una reunión en la municipalidad… para buscarles un refugio… pero no tuve éxito con el pedido ni con la reunión.”

Y agrega:
“Necesitaríamos que a nivel municipio no nos dejen tan solas”.

Para Andrea, la clave está en políticas públicas de control y cuidado:

“Si como municipio tuviéramos castraciones, no habría tanto animal en la calle.”

Y pide campañas de concientización sobre tenencia responsable, adopción adulta, cuidado en invierno, prevención de maltrato y abandono.

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio