Huevos de campo en Mendiolaza

Gallinas libres, personas sanas

Huevos de campo en Mendiolaza demendiolaza

El canto de un gallo de fondo marcó el inicio de la charla en Mañanitas de Mendiolaza. No era un efecto de sonido: Juan Carlos Olmos atendía la entrevista desde su campo, a sólo dos kilómetros del centro de Unquillo, donde las aves andaban sueltas “a pastar, a comer bichitos y un poco de piedras que contienen los minerales que necesitan”, contó. Cada atardecer, “ellas solitas entran a sus espacios. Cada grupo tiene su gallo y su unidad para descansar en la noche”.

Olmos es uno de los feriantes que dos veces al mes llegan a la Feria Agroecológica de la Plaza de la Memoria, en barrio El Talar de Mendiolaza, organizada por el Área de Economía Social de la Asociación Civil Sayana. Allí ofrece huevos de sus propias gallinas, en un proyecto que nació “como un proyecto de vida” más que comercial.

“Trabajaba en otra cosa, teníamos veterinaria y nos interesamos un poquito por la producción agroecológica. Compramos un pedazo de tierra aquí en Unquillo y decidí un día retirarme totalmente de la parte comercial en la ciudad”, relató. “Empezamos con ocho gallinas. La idea primaria fue hacer alimentos sanos, porque tuvimos algunos problemas en la familia de salud debido a la contaminación de los animalitos que venden comercialmente”.

El golpe de las inundaciones de 2015

El emprendimiento creció rápido: “Llegamos a tener 800 gallinas, 25 madres cerdas y una producción bastante abundante. Después vino en 2015 la inundación, me mató muchos animales. Tenemos un arroyo que pasa por nuestro campo… entró a los corrales el agua, fue un desastre”, recordó.
“Ahí hubo un parate grande en la producción, pero luego de eso retomamos hace un par de años y ahora estoy despacio arrancando de nuevo”.

Actualmente cuenta con 120 gallinas, que ponen huevos “día por medio”, es decir, unas dos docenas diarias. Esa diferencia en la frecuencia de postura es, para Olmos, una prueba clara de la distancia entre la cría agroecológica y la cría industrial.

Cría agroecológica vs. cría industrial de gallinas

Olmos explica que en la producción industrial “los animalitos en encerrados los ponen en lugares muy confinados de 20 cm por 40, dos gallinas ahí… la gallina no se mueve, entonces toda la comida que adquiere va rápidamente a producción de huevos”.

En esas granjas “les cambian el ritmo de luz: en vez de días de 24 horas, hacen días de 14 o 15 horas. Les ponían sonido, luz, como que amanecía el día de nuevo”. De esa forma “esas gallinas pongan un huevo y medio, un huevo y tres cuartos” por día, pero solo durante un año de vida productiva.

En cambio, sus propias aves, criadas a campo y con alimentación natural, ponen un huevo “día por medio”, respetando los tiempos biológicos. “He tratado de mezclar razas puras para ver si podía hacerlas más productivas y no, no se logra. Los pollos que salen son pollitos enfermos, más flacos, con propensión a enfermedades”, aseguró.

Calidad nutricional y salud: los beneficios de la cría agroecológica

La experiencia familiar de Olmos refuerza su elección. Cuando tenía la veterinaria, “cerca de ahí teníamos una pollería y comíamos pollo asiduamente. El pollo parrillero es un pollo que tiene que llegar a 2 kg en 47 días. Para que llegue a ese peso se le dan promotores de crecimiento, se evita que coma fibra. Eso repercute en nuestra salud”.

“A mis hijos les salió una protuberancia… el médico dijo: ‘no es seguro, pero lo más probable que sea asociado al pollo’. Yo realmente me asusté mucho, desde ahí en más no comí más pollos”, relató.

Olmos destaca que un pollo criado a campo “para que llegue a ese peso, tiene que pasar 3 meses como mínimo; uno que come bien quizás llega a los 4 meses. Un pollo a campo puede no llegar a ese peso en menos de 5 meses, porque además gasta energía en buscar el alimento”.

Criar gallinas en casa: un beneficio doble

El productor anima a cualquiera a tener sus propias aves: “Se puede tener en una casa ocho gallinas en un espacio bastante chico en cualquier patio… ponen todos los días cuatro o cinco huevos para comer”. Además, “ayudan a desparasitar la zona, inclusive ayudan con el césped, no son un problema de suciedad, hasta son un beneficio absoluto”.

Más de 20 años de experiencia y presencia en la Feria Agroecológica

Con 22 años de experiencia, Juan Carlos Olmos continúa apostando a una producción de huevos agroecológicos que prioriza la salud, el respeto por los tiempos naturales y la calidad antes que la cantidad.

Su próximo encuentro con los vecinos será el viernes 3 de octubre en la Feria Agroecológica de Mendiolaza, en la Plaza de la Memoria de barrio El Talar.

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio