Flores perennes en Mendiolaza

Elizabeth Quintana y su jardín de chapa

Flores perennes en Mendiolaza

En Barrio La Cercanía, en Mendiolaza, el arte también florece. Y lo hace en chapa, óxido y color naranja intenso. Elizabeth Quintana, emprendedora y artista local, convirtió el metal oxidado en su sello personal: flores, centros de mesa, candelabros y piezas decorativas que ya son parte de ferias y eventos culturales de la ciudad.

En diálogo con Radio Demendiolaza, contó cómo nació su emprendimiento, cuál es la técnica que utiliza y cómo quienes quieran pueden aprender a trabajar el metal en sus talleres.


Flores en chapa: el arte del metal oxidado hecho a mano

Elizabeth se dedica a crear objetos de decoración completamente artesanales. Cada pieza comienza como una simple plancha de chapa.

“Yo lo que hago son objetos de decoración hechos a mano, cortados a mano con tijera en chapa. Hacemos los moldes, después la oxidamos con ácidos y agua y, una vez que se secó y la lijamos, la impermeabilizamos y armamos lo que queramos.”

El proceso no es industrial ni seriado: cada pétalo se corta manualmente y luego se moldea uno por uno. El color característico —ese tono cobrizo o naranja intenso— surge del proceso de oxidación.

“Si lo hacés de forma natural es mucho más lento. Por eso lo hacemos con ácido, para acortar los tiempos. Pero al final es lo mismo, uno tarda más que el otro.”

Una vez impermeabilizadas, las piezas pueden permanecer a la intemperie hasta dos años y medio. Luego, cada cliente decide si vuelve a protegerlas o si deja que la naturaleza continúe el proceso.

“Tengo muchas clientas que prefieren dejarlo así y se pone bien naranja, empieza el oxidado natural cuando se va el impermeabilizante.”

Del trabajo en relación de dependencia a un emprendimiento creativo

Flores perennes en Mendiolaza

El camino hacia el metal no fue casual. Elizabeth había dejado su trabajo en relación de dependencia y buscaba hacer algo diferente, inicialmente para su propia casa.

“Hice un taller donde me enseñaron cómo hacerlo y la idea era hacerlo para mi casa. Pero me gustó y empecé a participar en ferias y ahora me dedico a esto.”

Antes había probado distintas técnicas —mosaico, soldadura y otros oficios— pero encontró en la chapa algo especial.

“Para mí hacer estas cosas es una terapia. Trabajar en esto es una terapia.”

Esa conexión con el material también tiene una dimensión estética muy clara: el contraste del metal oxidado con el verde de las plantas.

“Me gustaba mucho el color que tiene, cómo queda en un jardín, en un patio o en una pared. Entre medio de las plantas se ve hermoso.”

Cómo son los talleres de flores en metal en Mendiolaza

Además de vender sus creaciones, Elizabeth dicta talleres en su casa de Mendiolaza, en un espacio al aire libre rodeado de árboles.

“No necesitás muchas herramientas. Tijera para cortar, la chapa, el ácido. Yo les enseño a hacer todo. Si después del taller se ponen a hacer flores, lo pueden hacer perfectamente.”

El taller se desarrolla en dos encuentros. En el primero se corta y prepara la pieza; durante la semana cada participante realiza el proceso de oxidación en su casa; y en el segundo encuentro se lija, impermeabiliza y arma la flor.

“Depende del color que vos quieras tener para tu flor, va a ser la cantidad de veces que le vas a pasar el ácido. Mientras más se lo pasás, más anaranjado queda.”

Las piezas son totalmente personalizables: cada pétalo puede doblarse y rediseñarse incluso después de terminado el trabajo.

“Lo bueno que tiene esto es que cuando te cansaste de esa forma, le podés cambiar la forma. Lo doblás distinto y ya tenés una flor diferente.”

En los talleres participan hombres y mujeres de distintas edades, desde jóvenes hasta matrimonios que buscan una experiencia compartida.

“Todo el mundo quiere hacer algo para su casa. Más de uno me dice ‘me gustaría dedicarme a esto’, y yo les paso toda la información.”

Sembando en Sierras Chicas

Elizabeth participa habitualmente en ferias artesanales de la región y fue parte de eventos locales como la feria del Pesebre en Mendiolaza.

También recibe visitas en su casa con cita previa e incluso acerca las piezas a domicilio para que los clientes puedan ver cómo lucen en sus jardines.

“Llevo muchas flores y empiezan a probar a ver cuál les gusta, cuál les queda lindo y yo me llego hasta sus casas.”

Quienes quieran contactarla pueden encontrarla en Instagram como @decoeli_art o comunicarse al 351 6569719 para consultas sobre talleres o compras.

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

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