Cosmética natural hecha en Mendiolaza

Carolina Czepulis le pone el cuerpo a su línea de cremas

Cosmética natural hecha en Mendiolaza

Desde su casa en barrio El Talar, en Mendiolaza, Carolina Czepulis elabora una línea de cosmética natural que nació de una experiencia personal profunda y hoy llega a distintos puntos del país. Victoria Campos es el nombre del emprendimiento que combina conocimiento científico, cuidado de la piel y producción artesanal con identidad local.

Una crema con propósito: el origen del emprendimiento

La primera crema que elaboró Carolina fue una nutritiva hidratante, creada en un contexto muy particular. “La primera crema que hice fue la nutritiva hidratante con un propósito. Todos mis productos tienen un propósito, siempre es por alguna necesidad de alguien”, explicó.

Ese punto de partida fue personal: “En el año 2020, en plena pandemia, me diagnosticaron cáncer de mama y tuve que empezar tratamientos de quimioterapia y radioterapia. Cuando empiezo la radioterapia es ahí donde me encuentro que tengo que nutrir mi piel de una forma diferente”.

Profesora de química y con interés previo en la cosmética, comenzó a investigar alternativas a los productos industriales. “Las cremas industriales no me terminaban de convencer, no me gustaba la sensación de grasitud en la piel”, contó. Así surgió una fórmula a base de cera vegetal, de rápida absorción y con vitaminas A y E y aceite de coco, pensada especialmente para cuidar la piel durante el tratamiento.

El impulso inicial llegó del entorno cercano. “Un grupo de amigas me empezó a dar ánimo, les gustaba la crema y me empezaron a pedir un antiage. Y así, de a poquito, de boca en boca, fue creciendo”, relató.

Victoria Campos: un nombre con historia y linaje femenino

El nombre del emprendimiento no fue casual. “Lo elegí como un homenaje a mi bisabuela, Victoria Campos, una mujer fuerte, amorosa y sabia, que representa para mí el linaje femenino del que provengo”, explicó Ana Carolina.

“En ella encontré la inspiración para comenzar este camino de sanación y creación. Este emprendimiento no solo lleva su nombre, sino también el espíritu de cuidado, amor y conexión con la naturaleza que ella me transmitió”, agregó.

Productos naturales, análisis universitarios y materias primas certificadas

Hoy la línea cuenta con alrededor de 15 productos, todos elaborados por ella misma. “Los elaboro todos yo, los uso yo”, afirmó.

Entre ellos se encuentran cremas nutritivas, antiage, sérums, protectores solares, geles posolares y productos corporales. La crema nutritiva es uno de los productos más elegidos: “La gente que tiene piel muy seca o diabetes la lleva mucho por los problemas que tienen en la piel porque tiene mucha vitamina”.

Para garantizar la calidad, llevó sus productos a analizar a la Universidad Católica de Córdoba, en la Facultad de Farmacia. “Me recontra felicitaron. La única crítica fue que la crema nutritiva tenía demasiada vitamina A, y yo les dije: ‘Sí, porque la necesitaba’”, contó.

Además, destacó el origen de las materias primas: “Compro todos los productos en una droguería donde tienen todos los insumos certificados. Eso me garantiza que lo que estoy poniendo es seguro y que siempre va a tener la misma cantidad de componentes”.

Fuerte foco en la protección solar y el cuidado de la piel

Uno de los ejes centrales de la línea es la protección solar. “Todo lo que es para el rostro trato de usar filtros solares porque es súper importante protegerse del sol, en verano, en invierno, en cualquier momento del año”, explicó.

Entre los productos se destacan protectores solares factor 60 y 30, una crema facial con color y filtro solar, y una propuesta innovadora: “El protector solar con repelente surgió el año pasado con el tema del dengue. Pensamos en los chicos, para que ya vayan con protector y repelente todo junto”.

Sobre los filtros solares, detalló: “El más común es el óxido de titanio, un mineral que tiene la capacidad de no dejar pasar el rayo UV”. Y aclaró que, como cualquier protector, deben renovarse con frecuencia durante la exposición al sol.

Conservantes naturales y durabilidad

Los productos de Victoria Campos no utilizan parabenos. “Uso conservantes naturales, no derivados del petróleo. El parabeno, con un uso excesivo, puede producir cáncer”, explicó.

Gracias a estos conservantes, la durabilidad es amplia: “Los productos duran por lo menos dos años tranquilamente. Puede que una crema nutritiva se oxide un poco y tome un color más oscuro, pero es normal y se puede usar sin problema”.

Producción local y ventas en todo el país

Ana Carolina produce todos sus productos en su casa, en Mendiolaza. “Fabrico en mi casa, en barrio El Talar”, contó.

La comercialización se da principalmente a través de redes sociales y el boca en boca. “El circuito más común es Instagram, vc.cremas. Me contacta gente de Córdoba, Buenos Aires, Rosario, Tucumán. Hago envíos a todo el país”, explicó. También señaló que se encuentra en proceso de certificación para ampliar los canales de venta.

Precios accesibles frente a grandes marcas

Uno de los diferenciales del emprendimiento es el precio. “Hay cremas de industrias grandes que venden carísimas y no lo valen”, sostuvo.

Actualmente, el protector solar 60 con repelente, en presentación de 220 cm³, cuesta 15.000 pesos, mientras que la crema antiage tiene un valor de 7.000 pesos, posicionándose como una alternativa accesible dentro de la cosmética natural.

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

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