Álamos plateados y biodiversidad de Mendiolaza

Aunque sean exóticos las aves los aprovechan

Mientras la Municipalidad de Mendiolaza impulsa la derogación de la ordenanza que declaró Patrimonio Natural a los álamos plateados —con el argumento de que levantan veredas, provocan alergias y transmiten enfermedades a especies nativas—, distintos especialistas aportan miradas complementarias al debate.
Entre ellos, Guillermo Sferco, biólogo, investigador y miembro de la Fundación Mil Aves, analizó el impacto de estos árboles en la fauna local y planteó una reflexión más amplia sobre el arbolado urbano, el cambio climático y la conservación de los últimos bosques nativos de la ciudad.

“Los álamos no son invasores y las aves los aprovechan”

“Es cierto que los álamos plateados son especies exóticas, pero no invasoras”, aclara Sferco desde el inicio. “No generan otro problema más que el de ser plantas no nativas. Y después de cien años en la ciudad, forman parte del paisaje urbano, donde las aves también se adaptaron”.

El biólogo explica que numerosos estudios realizados en Buenos Aires y La Plata confirman que muchas especies de aves nidifican y descansan en los álamos: “Carpinteros, loros, horneros… todos los que utilizan huecos encuentran refugio en estos árboles añejos. Incluso sirven como dormideros, es decir, sitios donde pasar la noche. Las aves locales ya se adaptaron y los usan de forma positiva”.

“No hay aves nocivas: los desequilibrios los genera la actividad humana”

Ante la consulta sobre si los álamos podrían atraer especies perjudiciales para el ecosistema, Sferco es categórico: “Ninguna ave nativa es nociva. Las llamadas plagas, como las cotorras o las palomas torcazas, llegaron a esa condición por la actividad humana”.

Detalla que los modelos agrícolas y ganaderos intensivos transformaron el equilibrio natural: “Los cultivos de soja, maíz y trigo ofrecen alimento ilimitado a las palomas, mientras la reducción de predadores —zorros y otras especies— favoreció su expansión. Las plagas no nacen solas, son consecuencia directa de nuestras acciones”.

El impacto de remover árboles centenarios

Más allá de los argumentos sobre alergias o daños en veredas, Sferco cuestiona la magnitud de la propuesta municipal de eliminar los álamos plateados de Mendiolaza.
“Me parece innecesaria una movida tan grande, con un costo altísimo para los vecinos y el municipio”, advierte. “No hay evidencia sólida de que estos árboles sean perjudiciales para la salud o para la biodiversidad. En muchas ciudades del país, como Colonia Caroya, conviven perfectamente”.

Pero el científico subraya otro aspecto que suele pasarse por alto: el microclima urbano.
“Quitar árboles de ese porte modificará sensiblemente la temperatura del área céntrica. Hasta que una nueva especie nativa crezca y genere sombra pasarán décadas. Mientras tanto, el sol incidirá directamente sobre el asfalto y las construcciones, aumentando el calor local”, explica. “Eso afectará de manera directa a los vecinos”.

Plantar nativos ayuda, pero no reemplaza los ecosistemas

En los últimos meses, la gestión municipal ha impulsado la plantación de especies nativas en la Avenida Tissera, el Centro Cívico y zonas deportivas. Sferco valora la iniciativa, aunque marca sus límites:
“Está muy bien y es necesario, pero no resuelve los problemas de fondo. Plantar árboles ayuda, pero no reemplaza los servicios ecosistémicos que brinda un bosque nativo en funcionamiento”.

El biólogo, que vive hace 25 años en El Talar de Mendiolaza, afirma que la expansión urbana redujo fuertemente la biodiversidad local. “Por eso, lo más importante sería crear reservas naturales que protejan los pocos bosques que quedan. Esa sería una verdadera política ambiental”.

Los últimos bosques de Mendiolaza

Sferco realizó relevamientos satelitales y detectó tres grandes manchones de bosque que aún subsisten en la ciudad: uno en el área del proyecto Q3 o Ampliación Q2, con unas 60 hectáreas de monte serrano; otro al sur de El Talar, hacia el límite con Villa Allende, con bosque chaqueño y presencia de quebrachos blancos; y un tercero dentro de El Terrón, de entre 40 y 45 hectáreas.

“Estos tres sectores son estratégicos para la biodiversidad —explica—, porque podrían funcionar como un corredor biológico que conecte con otras reservas de Río Ceballos, Salsipuedes y Villa Allende. Si no se los protege, ese corredor se interrumpe, y las especies pierden su continuidad ambiental”.

Reservas municipales y voluntad política

Según Sferco, existen programas provinciales que podrían apoyar la creación de reservas locales, como la figura de “Pulmones Verdes” promovida por la Subsecretaría de Biodiversidad.
“Pero el municipio debe solicitarlos, no puede venir la Provincia a imponerlos. Y ahí es donde se complica, porque muchas de esas tierras pertenecen a privados con gran poder económico”, explica.

El investigador recuerda además que Argentina se comprometió internacionalmente a conservar el 30% del territorio para 2030, pero Mendiolaza está muy lejos de ese objetivo. “Si solo hablamos de 150 hectáreas de bosque sobre toda la superficie local, estamos en apenas un 10%”.

“No estamos en contra del desarrollo, sino a favor de la salud de la gente”

Para Sferco, el conflicto ambiental no debe leerse como una oposición al crecimiento urbano:
“No se trata de estar en contra de nadie, sino a favor de la salud de los vecinos. Los desarrollos inmobiliarios pueden realizarse en zonas ya degradadas. Lo que pedimos es conservar lo poco que queda de bosque nativo, porque eso es lo que sostiene el equilibrio ambiental y la calidad de vida”.

Y concluye con una convicción: “Los álamos plateados de Mendiolaza son parte de nuestra historia y del paisaje urbano. Quitarlos no resolverá los problemas de fondo. En cambio, proteger nuestros árboles y nuestros bosques es una inversión en bienestar y futuro”.

La nota completa realizada en el programa Mañanitas de Mendiolaza, por la 102.7 FM Demendiolaza, puede escucharse aquí.

1 comentario en “Álamos plateados y biodiversidad de Mendiolaza”

  1. Sería una gran iniciativa municipal que se planten árboles de cualquier especie a lo largo de la Av Tisera..hay cuadras que no tienen ningún árbol en ambas veredas..con todos los beneficios que conllevan .

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