Futuros Posibles presentó sus “imaginarios”

La Fundación Futuros Posibles dio a conocer una serie de propuestas para repensar el Polideportivo Municipal de Mendiolaza, en el marco de un proceso participativo que se desarrolló durante más de un año e involucró a vecinos, estudiantes y actores locales.
La iniciativa forma parte del programa “Mendiolaza en Obra”, una línea de trabajo impulsada por la fundación que apunta a identificar espacios estratégicos para el desarrollo comunitario y económico de la ciudad.
Según explicó su presidenta, Florencia Margaría, el objetivo no fue diseñar un proyecto cerrado, sino construir una base de ideas —o “imaginarios”— que reflejen lo que la comunidad espera de ese espacio.
Un diagnóstico comunitario: baja utilización y múltiples carencias
El punto de partida del proyecto fue un diagnóstico construido a partir de talleres participativos, encuestas y relevamientos abiertos.
Entre los datos más relevantes, se destaca que el 64% de los vecinos no utiliza actualmente el polideportivo, aunque le gustaría hacerlo, mientras que un 18% lo usa de manera ocasional y otro 18% con frecuencia semanal.
Para Margaría, este dato refleja con claridad el problema: “es un espacio de encuentro que hoy no está funcionando como tal”.
Las encuestas también permitieron identificar las principales problemáticas del predio:
- Falta de infraestructura y mantenimiento
- Juegos rotos o inseguros para la niñez
- Escasez de sombra y arbolado
- Falta de bancos, mesas y caminos internos
- Iluminación deficiente
- Accesos considerados peligrosos
- Baja integración con el entorno natural
Estas carencias, según explicó, impactan directamente en el uso cotidiano del espacio y en su potencial como lugar de encuentro comunitario.
El polideportivo como eje del desarrollo local
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la redefinición del rol del polideportivo dentro de la ciudad.
Desde la Fundación Futuros Posibles lo plantean como un “espacio de anclaje y vinculación” para la comunidad, capaz de articular no solo actividades deportivas, sino también sociales, culturales y económicas.
En ese sentido, Margaría explicó que el proceso participativo buscó correrse de los reclamos más inmediatos para enfocarse en una mirada estratégica: “pensar qué cosas son más importantes a nivel comunitario para promover el crecimiento y el desarrollo económico”.
El polideportivo surgió así como uno de los principales “semáforos rojos”, es decir, una prioridad para intervenir.
El arroyo Saldán: de límite a oportunidad
Uno de los ejes más innovadores de las propuestas es el cambio en la relación con el arroyo Saldán.
Actualmente percibido como un límite o incluso un riesgo, el arroyo aparece en los proyectos como un elemento central para revalorizar el espacio.
La idea es integrarlo al polideportivo, aprovechando su potencial paisajístico y ambiental, y transformarlo en un lugar de encuentro con la naturaleza.
Este enfoque fue uno de los aspectos que estructuró el trabajo de los estudiantes de Arquitectura de la Universidad Blas Pascal, quienes tradujeron las demandas vecinales en propuestas concretas.
Propuestas desde la comunidad y la academia

Las propuestas surgen de proyectos pre profesionales desarrollados por estudiantes de Arquitectura de la Universidad Blas Pascal (UBP) e incluyen:
- Organización del espacio en áreas deportivas, recreativas, culturales y comerciales
- Incorporación de vegetación nativa y mobiliario sustentable
- Mejora de accesos y seguridad
- Generación de sombra y espacios de permanencia
- Integración con el entorno urbano y natural
En conjunto, plantean transformar el polideportivo en un espacio multifuncional y en un nodo de centralidad urbana.
Un aporte al proyecto municipal
Desde la fundación señalaron que aún no hubo una presentación formal ante el municipio, aunque el documento final será compartido tanto con autoridades como con la comunidad.
Margaría aclaró que la intención no es competir con eventuales proyectos oficiales, sino aportar una mirada complementaria basada en la participación ciudadana.
“Cuando uno tiene distintas propuestas, puede comparar, complementar y mejorar lo que ya existe”, explicó, destacando el valor de sumar perspectivas al debate público.
Más allá del polideportivo: una agenda de desarrollo
El trabajo sobre el polideportivo es solo el inicio de una agenda más amplia. El programa “Mendiolaza en Obra” prevé continuar con nuevos espacios de participación para identificar otras prioridades urbanas.
En paralelo, la Fundación Futuros Posibles impulsa iniciativas como el “Mundial de Ideas”, orientado a jóvenes de entre 16 y 25 años, y programas de formación para emprendedores.
Estas acciones se inscriben en una visión más amplia que vincula el desarrollo urbano con el crecimiento económico local, una preocupación que también atraviesa el diagnóstico de la ciudad.

